De la acupuntura a los libros, en la ciudad existen varios medios de deshabituación tabáquica Los especialistas aconsejan tener apoyo médico y psicológico de manera simultánea
04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.«Quiero dejar de fumar, pero no sé cómo hacerlo». Es la cantinela más recitada por los consumidores de tabaco. Dejarlo siempre va a requerir un esfuerzo adicional, pero lograrlo, en estos momentos, es mucho más sencillo que hace años. Eso sí, no sirven los buenos propósitos. El éxito dependerá de lo convencido que esté para decir «basta». En A Coruña se pueden elegir estos métodos de ayuda: Acupuntura. La técnica asiática se ha puesto muy de moda en la ciudad. Existen cuatro centros médicos de acupuntura. Todos ofertan métodos para dejar de fumar. Algunos especialistas piensan que no es la mejor manera para desprenderse del hábito y que «con lo que pagas en ellos, el propio fumador se autoconvence para dejarlo», dice Santiago Suárez, psicólogo de la Asociación Coruñesa contra el Cáncer. Pero si así tiene éxito, quizá no le importe pagar la media de 60 euros que cuesta la primera consulta y los 30 que pagará por las siguientes. Método que emplean. Las técnicas de punción son múltiples. Dependerá del especialista al que acuda. Soon He Kim, por ejemplo, es una coreana que practica acupuntura en la mano. «Se hace con agujas pequeñas», incidiendo, sobre todo, en el dedo corazón, que es donde se encuentran las vertebraciones nerviosas que controlan los hábitos tabáquicos. Eso sí, la terapia consiste en un 50% de acupuntura y un 50% de voluntad. «Esto no es magia», dice. Su afirmación coincide con la de la médica Concepción Rodríguez. Ella practica acupuntura «en los puntos relacionados con el sistema nervioso para controlar la ansiedad», tales como la oreja, la cabeza o el pecho. Hay puntos comunes, pero las agujas incidirán en un sitio u otro «según lo intoxicado que esté el paciente». Para ello, se le hace un estudio médico previo. Acuda a su farmacéutico. Si lo que desea es ir por libre, las farmacias ofrecen varios productos que ayudan -no busque milagros, busque apoyo- al fumador que inicia su batalla contra el tabaco. Se dividen en dos grupos: los llamados TSN, que no son otra cosa que artículos que desprenden ciertas cantidades de nicotina para evitar las contraindicaciones del abandono del hábito. Y también están los fármacos con Bupropion, más efectivos, aunque para conseguirlos necesitará receta médica porque son pastillas que pueden tener efectos secundarios. Los TSN. Hay muchos tipos. La mayoría se anuncian en la televisión. No son baratos, pero está claro que le costarán menos que el consumo diario de cigarrillos. Entre ellos se encuentran los famosos parches, que liberan nicotina a través de la piel. «Su ventaja es que te los pones y te olvidas de ellos», explica la farmacéutica Pilar López Abrente. Además, «se supone que, cuando acabas la caja, dejas de fumar». Su precio ronda los 38 euros. También puede optar por los chicles. Los encuentra de sabor mentolado o de nicotina, aunque ambos liberan nicotina en la lengua para contrarrestar el síndrome de abstinencia. Los puede encontrar por unos 20 euros. Otra opción serían los comprimidos para chupar, cuya función es la misma que los anteriores y, al comprarlos, te llevas 36 caramelos por un precio de 11 euros. Y, por último, estarían los cigarrillos mentolados, que además de desprender nicotina, dan al fumador algo con lo que ocupar sus manos. Éstos son los más baratos de todos: 75 céntimos cada uno. Con la lectura. El campeón de ventas se llama Es fácil dejar de fumar si sabes cómo . Su autor, Allen Carr, ha tumbado a los miles de manuales de autoayuda que existen en el mercado. El libro se ha editado 46 veces, cuesta 10 euros, y en la librería Arenas han vendido 689 ejemplares en lo que va de año. Razón por la cual «ahora pedimos más éste». Pero también existen otros títulos, como: Dejar de fumar para siempre , de Daniel Carewicz; Fumar o no fumar , de Lair Ribeiro o Dejar de fumar con inteligencia emocional , obra de José Arrese. El secreto de Carr. Nadie sabe por qué funciona, pero muchos dicen que lo han dejado leyendo este libro. Además, la librera Pilar López comenta que «el autor fue muy listo: lo publicó a buen precio» y, más tarde, intentó repetir el éxito de ventas con dos guías más especializadas: Es fácil dejar de fumar para las mujeres y Es fácil que tus hijos dejen de fumar , «aunque estos dos no han tenido tanta demanda como el otro». A distancia. Si todo esto no se ajusta a sus requisitos, todavía hay otros recursos a distancia. La madrileña clínica Sintabaco ofrece terapias a distancia por Internet. Son caras, pero aseguran una eficiencia en más de un 80% de los casos. De forma gratuita, también puede consultar dejardefumar.ucsf.edu, que es un estudio de la Universidad de California, en inglés y en español. Voluntad. Por último, hay que citar el sistema más eficiente de todos: la fuerza de voluntad. Tanto si elige un método, como si prefiere otro, todos los profesionales coinciden en algo: «siempre es necesaria una buena dosis de esfuerzo personal».