El pintado de las fachadas del colegio y del instituto Eusebio da Guarda quedó incompleto

Luís Pousa Rodríguez
Luis Pousa A CORUÑA

A CORUÑA

JOSE C. PÉREZ

La celebración del Día de las Fuerzas Armadas con una parada militar en el paseo marítimo dejó un rastro de pintura blanca en las fachadas traseras del instituto y del colegio Eusebio da Guarda. Pero sólo un rastro. Porque si uno agudiza un poco la mirada puede observar que, unos metros más allá de la avenida Barrié de la Maza, asoman sobre ambos edificios los ya clásicos desconchados y grafitos. «En los soportales del paseo únicamente pintaron las paredes, porque el techo ni lo tocaron y está que se cae», observa Laura, alumna de segundo de Bachillerato del instituto coruñés. De parecida opinión es su compañero de clase Celso, que apunta que «con un poco más de esfuerzo se podría haber adecentado todo el colegio y el instituto». La resaca del desfile militar se deja sentir en la calle Regidor Somoza. En el muro del colegio Eusebio da Guarda se puede apreciar que ni el presupuesto ni el pintor se quisieron pasar de la raya. Desde la esquina del paseo hasta unos diez metros la pared presume de blanco inmaculado. A partir de esa línea imaginaria, lucen pintadas, desconchados y una vetusta capa de suciedad. Hasta ahí llego el empuje del Día de las Fuerzas Armadas, que obligó al Ayuntamiento a pintar la cara b del colegio y a la Consellería de Educación a pasar la brocha por la fachada posterior del instituto. Grafitos por delante En la parte delantera de ambos centros educativos, en plena plaza de Pontevedra, triunfan los grafitos. «La verdad es que esto está bastante descuidado, un colegio no debería estar así», recalca Félix López, un proveedor de buques jubilado. En el paseo marítimo tampoco se ha repuesto la barandilla cortada hace días para poder instalar los palcos.