HERCULÍNEAS | O |
23 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LO NUNCA VISTO. Yo, que hice la mili hace algo más de un par de lustros, estoy anonadado. ¿Cómo es posible que el servicio militar haya desaparecido viendo el entusiasmo que suscitan las Fuerzas Armadas? Hasta mi primo, que trabaja para el Ejército del Aire, alucinaba el viernes con las pasadas del Eurofighter y la Patrulla Águila . Sólo queda una semana de despliegue. Un buen amigo, el mayor Bregua, se va a Figueirido, a la Brilat, para participar con esta unidad en todos los despliegues internacionales que ejecute la OTAN o la ONU. Le recuerdo en su época en el Gobierno Militar, con el coronel Boquete. Con ellos estaban el desaparecido Carreira Abad, un capitán que llegó a ser presidente del Comité de Árbitros, y Alvariño, y Dedquidt, y García Cabreros, y Jaime Paz,... Al menos, estos días de movilización nos han servido para reencontrarnos algunos, no como compañeros de armas, sino como un grupo de gente cuya coincidencia en el tiempo sólo se debe al uniforme militar. Por eso, a falta de una semana de actos y fervor popular en favor del Ejército, valgan estas pocas líneas como homenaje a una institución con honda raigambre en la ciudad. francisco.espineira@lavoz.es