Las voces amigas del 010

Adriana Blanco A CORUÑA

A CORUÑA

Crónica | Los teleoperadores del Ayuntamiento explican su trabajo Reciben casi 300.000 llamadas al año, pero muchos ciudadanos nunca les han visto en directo. Son los trabajadores del teléfono de información municipal

10 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Hablan con todo el mundo, pero nadie les ve. Trabajan en los bajos del Ayuntamiento, pero no reciben visitas, sino llamadas: unas 294.000 al año. Y cuentan que más de uno se ha quedado encandilado con su manera de hablar. No es de extrañar porque, en una escala del 0 al 10, a sus voces tendríamos que darles un 010. Más que nada porque es el número que les corresponde: el de información municipal. Se trata de los teleoperadores del número de información ciudadana. En realidad, son cinco mujeres y un único hombre, pero a todos se les reconoce por su característica entonación, de la que a veces no se desprenden ni cuando salen de trabajar. En realidad, sólo les pasa cuando suena el teléfono: «Hay días que llego a casa, contesto una llamada y digo: Ayuntamiento de La Coruña, 010, buenas tardes, le atiende Fátima, ¿en qué puedo ayudarle?», comenta Fátima Chouciño, una de las teleoperadoras. Confiesan que hasta tienen técnicas para los días tristes. Por ejemplo, si están decaídos, les recomiendan usar un espejo, para mantener «la sonrisa telefónica» y comprobar qué gestos ponen mientras hablan. Su trabajo no consiste únicamente en atender llamadas. «Es mucho más», asegura Lula Ferrer, su coordinadora. Hay veces que hacen de intermediarios entre vecinos y Ayuntamiento, «como cuando concertábamos citas con los centros sociales a las personas interesadas en las viviendas de protección en Mesoiro». Lula considera el 010 la «línea de fuego», un servicio que sirve de intermediario entre el gobierno municipal y los ciudadanos. Aún así, admite que tendrían que darles más competencias de vez en cuando «porque así liberaríamos a los distintos departamentos municipales y la gente sabría a quién dirigirse». Por el momento, son los chicos que valen para todo. Lo mismo para quejas vecinales, como para aquella ocasión «en la que una televisión alemana llamó para saber las coordenadas del centro del campo del estadio», asegura Fátima. Hasta están pensando hacer un anecdotario. En él, seguramente también aparecerían aquellos que se quejan de que el protocolo de presentación contenga el topónimo La Coruña, en lugar de A Coruña. «Pero no son muchos», asegura Fátima, «aquí llama gente que básicamente lo que quiere es información».