?No nos consta ese informe». El teniente de alcalde y concejal de Urbanismo de A Coruña, Javier Losada, negó ayer de esta forma que el Ayuntamiento tenga en su poder un informe elaborado por el arquitecto Carlos García Buján en el que indica que el edificio número 8 de Orillamar está «en ruina total». Javier Losada añadió que no valora las opiniones que profesionales ajenos al departamento de urbanismo puedan hacer sobre el estado del inmueble que el 14 de abril se desplomó parcialmente a consecuencia de unas obras en el solar anexo. «Yo me fío de lo que dicen los técnicos municipales», afirmó. Sobre la situación y el futuro del edificio, en el que ya han finalizado los trabajos de apuntalamiento, el portavoz municipal indicó: «Si es cierto que existe una ruina, corresponde a los jueces decirlo y nosotros aceptaremos lo que decidan», aseguró. Por su parte, el presidente de la comunidad de vecinos del número 8 de la calle Orillamar, Ánxel Cao, aclaró ayer que el arquitecto Carlos García Buján trabaja para el promotor Juan Pérez Paz y que en ningún momento fue contratado por ellos para elaborar el informe sobre el estado del edificio: «Nós aínda non temos os resultados do informe que encargamos ao noso arquitecto», explicó. También recordó que de las ocho familias propietarias de las viviendas del inmueble, seis siguen pensando que es mejor derribar y reconstruir, y que otras dos consideran que lo adecuado es reparar los daños ocasionados en la estructura y en la fachada posterior. Falta de información Ánxel Cao insistió en que los vecinos desalojados y sus representantes legales tienen dificultades para acceder a los expedientes que hay en el Ayuntamiento sobre el desplome del número 8. «E que esto non pode ser, seguimos igual», afirmó. Por su parte, los vecinos del portal número 12, que también ha sido dañado por las obras que se ejecutaban en el solar contiguo, se han personado en el expediente abierto en el Ayuntamiento por este asunto. Presentaron por escrito ayer por la mañana en las oficinas municipales un documento en el que solicitan que se aclare la responsabilidad final del proyecto que se ejecutaba y que dañó los edificios colindantes, así como el nombre de la persona encargada de la seguridad en los trabajos. «Queremos saber as medidas que se tomaron para poder decidir retirar os muros medianeros que despois quedaron danados», explicó uno de los vecinos del número 12. Consideran que ese tipo de trabajos tienen que tener unas medidas de seguridad específicas y seguir unos controles exhaustivos: «E que non poden quitar pedras así por así», afirmó. También han pedido al constructor Juan Pérez Paz que les facilite el protocolo de grietas que había encargado previamente al inicio de las obras. «Se se negan a facelo posiblemente teremos que encargar nós outro para saber o estado do edificio», adelantó el mismo vecino. Los residentes en el número 12 de Orillamar creen que la estructura de su edificio puede estar dañada, en concreto las zapatas que soportan el peso del inmueble.