UGT dice que General Dynamics compró Santa Bárbara para crear una base de EE. UU. en Ferrol

La Voz LA VOZ | A CORUÑA

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13 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El coordinador estatal del sindicato de Metal de UGT, Amador García Fernández, difundió ayer un comunicado sobre la situación de Santa Bárbara, al cumplirse cinco años del primer acto formal de venta de la empresa a la compañía estadounidense General Dynamics. En el escrito, Amador García afirma que General Dynamics «era y es conocida en el sector como una empresa muy vinculada al Gobierno norteamericano, con una veintena de directivos ex altos cargos de la Administración, siendo el actual subsecretario de Defensa del Gobierno de EE.UU. el anterior vicepresidente de la compañía». Plataforma «También era vox populi -añade- que General Dynamics, líder en el sector naval y propietaria de potentes astilleros, utilizaba a Santa Bárbara como plataforma para acceder a su principal objetivo, que no era otro que la división militar de Izar, con dos claros propósitos: por un lado, impedir la creación de un gran grupo europeo de construcción naval, y por otro tomar posesión del puerto de Cartagena y de los superpuertos de Ferrol y San Fernando para sustituir a las extintas bases estadounidenses, y de este modo ponerlos a libre disposición de la flota de aquel país». Fábrica de Armas En el documento, el responsable de UGT realiza un balance muy negativo sobre la gestión de los americanos en Santa Bárbara, incluyendo la Fábrica de Armas de A Coruña. García señala que, en este tiempo, General Dynamics «no ha incrementado la plantilla, no ha efectuado inversiones significativas, no ha transferido tecnología ni ha incorporado carga de trabajo a las existentes en la empresa». «En el terreno financiero -subraya- ha endeudado a Santa Bárbara hasta unos límites insostenibles, que superan en 200 veces su capital social». El sindicalista concluye que «éstos son los lamentables resultados de aquellos amores del anterior Gobierno con la Administración estadounidense, de aquellos polvos, que han generado los lodazales en que actualmente se halla inmersa Santa Bárbara, con una gestión tan lesiva para la empresa que su continuidad corre peligro».