Crónica | Agrafojo + asocs diseñó un manual económico de los Juegos
28 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?anuel Agrafojo, del estudio de diseño Agrafojo + asocs, recibió la llamada un viernes y, casi sin tiempo, se puso manos a la obra. No dudó por dos motivos: el que pedía el favor era un cliente de siempre y, además, pedía un favor importante. Había que maquetar y diseñar un manual sobre el impacto económico de los Juegos Olímpicos Madrid 2012 que el Comité Olímpico Internacional estudiaría como parte de la documentación previa a la elección de la sede de los Juegos. No le importó lo que en otras circunstancias le hubiera obligado a rechazar el trabajo: el libro tenía que estar en Madrid al viernes siguiente, tan sólo siete días después del encargo. Prisa ¿Por qué tanta prisa? «No nos lo dijeron, pero supongo que por un desajuste en los plazos o un imprevisto de última hora», explicó Manuel Agrafojo. El hecho es que ni se lo dijeron, ni le importó porque, tal y como confiesa, su equipo y él, ayudados por ese gustillo de contribuir a la candidatura, «trabajamos más cómodos que nunca». Ni el Centro de Estudios Económicos Tomillo -el que transmitió el encargo- ni el Ayuntamiento de Madrid -el cliente final- impusieron nada. El diseño y la maquetación sería cosa del estudio coruñés. El porqué del resultado lo explica su responsable: «En un libro económico suele primar la sobriedad, por lo que, en realidad, queda poco margen para el diseño. Aún así quisimos hacer algo distinto a lo habitual, más atractivo y destacando los mapas y los elementos gráficos». El color, en tonalidades amarillas y rojas, quedó impuesto por el propio sentido del libro: representar a España. Y así, tan sólo siete días después y directo a la plancha, sin pruebas, por primera vez en la historia de este estudio coruñés, nació Impacto económico de los Juegos Olímpicos Madrid 2012 . El Ayuntamiento de Madrid le dio el sí a la primera, algo que, según reconocen, «no suele ser habitual en encargos de este tipo». Sobriedad «Lo hicimos teniendo en cuenta, sobre todo, lo que suponíamos que querían: algo sobrio y fácil y rápido de entender, porque se trata de transmitir unos datos y vender una imagen», cuenta Agrafojo. Añade, orgulloso, que ni él ni su equipo quisieron perderse, rastreando por los informativos en todas las televisiones, el momento en que los miembros del COI recibían, de manos de los responsables del Ayuntamiento de Madrid, el libro. Su libro.