La cantera podría estar entre los jóvenes del municipio

La Voz

A CORUÑA

El remedio, según Meizoso, y su compañero José Manuel Vilarín, voluntario él también desde que Protección Civil hizo sonar su primera sirena en el año 96, pasa por animar a los jóvenes a comprometerse con la causa e integrarse en esta gran familia. Sólo hace falta, en este caso, dar el primer paso, que consiste en dirigirse al Ayuntamiento e inscribirse. Es imprescindible que se tengan 18 años, pero también se pueden adherir a la causa menores de entre 16 y 18, siempre que cuenten con la autorización a sus padres o en algunos casos de un tutor. Para los nuevos interesados, Meizoso explica que realizarán un curso que la Xunta organiza todos los años a través de la academia de seguridad. Después, el voluntario puede hacer cursos de especialización de incendio urbano, accidente en carretera o de socorrismo. «Existen otros cursos de segundo nivel más especializados», asegura. Oliver García Meizoso está convencido de que se puede compaginar «perfectamente» el servicio de voluntariado en Protección Civil de Abegondo y trabajar al mismo tiempo. «Tengo mi trabajo, pero las horas libres las dedico a Protección Civil», explica. No duda en agradecer Meizoso la labor de aquellos compañeros de fortuna que han estado con ellos desde el principio. «Tienen tanto mérito como nosotros, porque son muchos años. Evidentemente, sin ellos no podíamos hacer nada. Sobre todo, agradecer a los que están con nosotros, pues no sólo nos hemos jugado la vida juntos, sino que han estado presentes en los momentos más difíciles», dice.