Hijo, nieto y sobrino de periodistas, Bernardo Barreiro López aprendió de sus mayores el oficio de la pluma, lo que simultaneó con la práctica del deporte y su labor como funcionario del Ministerio de Trabajo y de la casa consignataria Antonio Cortés. Nació en A Coruña el 18 de septiembre de 1916, hijo de Alejandro Barreiro, que fue director de La Voz durante 25 años (1913-1937) y nieto de Bernardo Barreiro de V.V., destacado escritor y periodista. Se formó en La Voz, escribiendo desde notas de sociedad hasta artículos literarios y crítica de arte. También colaboró en otros periódicos gallegos y nacionales, así como en la revista A Coruña, paraíso del turismo . Jugó al tenis en las viejas pistas del Leirón del Casino y al hockey en el Catro Pallas. Fue el primer vocal de tenis que tuvo la Hípica, de la que es socio fundador (tiene el carné número dos y la insignia de oro de la sociedad). Asimismo, fue vicesecretario y secretario del Casino, del que también tiene la insignia de oro. Posee la medalla de oro al mérito deportivo en hockey sobre hierba, la primera copa de balandros de la serie Anduriña , así como los premios Pérez Lugín de Periodismo y el de los Juegos Florales de Betanzos convocado por la Academia Gallega en homenaje a Daniel Calzado. Es, desde 1987, miembro colaborador del Instituto José Cornide de Estudios Coruñeses. En una entrevista que le hizo La Voz, a mediados de los 90, se decía de él: «De joven fue un galanteador, divertido y siempre educado con las damas. Se puede decir que su historia se funde en un estrecho abrazo con la evolución de A Coruña». A ello añadía Bernardo, con nostalgia: «Tengo muy claro que recordar es vivir. Me gusta mucho más mi pasado que mi presente. Ahora me aburro como una ostra y me he vuelto perezoso. Me falta mi gente, los amigos entrañables, las amigas encantadoras, siempre tan elegantes, que ahora son abuelas (...) Era otra Coruña, otra cosa, otra gente. A las sociedades sólo iba gente bien, con dinero o sin dinero, pero con una educación exquisita y una cortesía extrema. Era un círculo de gente encantadora». Gran tertuliano, Bernardo Barreiro siempre hace gala de una ironía muy coruñesa, punzante y divertida. Tiene también su genio, pero se le pasa enseguida. Entre sus grandes amigos, siempre destacó a Juan Naya y a Eduardo de Aspe. Está casado con Rosa María Carrasco y tiene dos hijos.