?n el acto inaugural, ante el monumento, pronunció unas palabras el escritor y periodista Manuel Amor Meilán, uno de los propulsores del homenaje, al que le siguió el citado Abad Conde. Terminó la ceremonia con el canto del Himno gallego por una representación de niños de las escuelas coruñesas, acompañados de una banda de música. Finalizado el acto, los asistentes se desplazaron a la cercana plaza de Lugo, en cuyo pabellón central se celebró un banquete popular. Se ignora si en el mismo se sirvió uno de los numerosos platos que la homenajeada incluyó en sus celebrados libros La cocina española antigua y La cocina española moderna. Se recibieron numerosas adhesiones al acto, provenientes de lugares tan dispares como Suiza, Portugal, Francia, Argentina y hasta de la Real Academia Virgiliana de Mantua (Italia). Asimismo, la inauguración fue reseñada, con numerosos elogios a doña Emilia, en varios periódicos madrileños. Hay que reseñar, también, que días antes, el 17 de septiembre, se había inaugurado en los mismos jardines, el monumento a la socióloga y penalista ferrolana Concepción Arenal.