El pulso de la ciudad Las réplicas de huevos de dinosaurios triunfan en la exposición «Gobissauros». El cocinero Pepe Solla tardó más de una hora en cocer uno con un nuevo método
18 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?os de Pascua son de sobra conocidos porque pueblan las pastelerías en Semana Santa. Las dos variedades que les presento son más originales. Por un parte los que venden en la exposición Gobissauros , que son de plástico, y los que elaboró en Radio Voz Pepe Solla, que son auténticos, y que tardó más de una hora en cocerlos «gracias» a un nuevo método de cocina a baja temperatura. Empiezo con los dinosaurios. «Cuestan diez euros y hay doce variedades. Dentro traen un puzzle en tres dimensiones», explica Paula Fontaiña , una de las encargadas de la muestra. El único problema de la exitosa pieza es si se confunde con un huevo de Pascua. Estos huevos de dinosaurios también se venden en quioscos a precios más módicos. Más lento y mejo r ?o de la gastronomía moderna no tiene límites. Dentro de poco entrar en una cocina va a ser como hacerlo en un laboratorio. Lo penúltimo es una técnica, dicen que ideal para mantener intactas todas las propiedades de los productos, que consiste en cocinar a baja temperatura. Pepe Solla, propietario del conocido restaurante Casa Solla de Poio, Pontevedra, se acercó a los estudios de Radio Voz para hacer una demostración en directo. Coció media docena de huevos al estilo tradicional, diez o doce minutitos en el agua hirviendo y punto, y la otra media durante una hora y cuarto a 65 grados gracias a un nuevo aparato. Probé los dos y es cierto que la yema de los segundos resulta más sabrosa. Lo cuento a modo de anécdota porque no creo que nadie tenga la paciencia de hacerlo en casa. Ni , supongo, un huevo de Pascua. ?or cierto, dentro de unas semanas recalará en A Coruña una gira informativa promovida por la Organización Interprofesional del Huevo que servirá para explicar a los consumidores el nuevo sistema de marcado y etiquetado del huevo. Huevos y otros productos utilizaron alumnos del Otero Pedrayo que participaron en un concurso gastronómico de los departamentos de Francés e Inglés. Ahí los tiene, tan contentos. Hermano Bernab é En tiempo de Semana Santa les hablo de un santo civil. Se llama Bernabé Saiz Saiz y durante años trabajó como examinador de Tráfico en la provincia «Si se presentaban 16 al exámen de conducir, aprobaban 18», exagera un compañero para resaltar la bondad del que llaman de forma cariñosa Hermano Bernabé. Ayer fue homenajeado por su colegas de trabajo con motivo de su jubilación. En recuerdo de un profeso r ?tro santo. Ayer se celebró en el Conservatorio el IV Memorial José María Castro Bolaño organizado por el instituto Rafael Dieste. «Era un profesor de matemáticas muy querido y que, por desgracia, murió muy joven», comenta Hilda Fraga , una de las promotoras del homenaje póstumo que consistió en un concierto de música clásica de la que José María era un gran apasionado. ?n error cometí ayer cuando les hablé de la extraordinaria labor que lleva a cabo la Fundación Theodora y sus Doctores Sonrisa con los niños hospitalizados en el Materno Infantil. Por equivocación atribuí la presidencia de la citada fundación a Tamara Falcó, la hija de Isabel Presley, cuando en realidad la directora es Tamara Kreisler . Además de por la similitud del nombre y el parecido fonético del apellido la confusión se produjo porque las personas que me acompañaban en la entrada del hospital, tan convencidas estaban de que se trataba de la primera, que comentaron que era muy parecida a su madre. Disculpas.