El palacio en cifras

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Reportaje | Un sueño de cristal y cuarcita 8.000 metros cuadrados de cristal, cincuenta mil metros cúbicos de hormigón y más de un millar de pilotes componen la estructura diseñada por Portela y Bofill

01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Ricardo Bofill y César Portela idearon un edificio singular al que bautizaron con el nombre de Alas de gaviota . Su propuesta fue la elegida por el Ayuntamiento. Ganaron el concurso a los diseños de Fenwick para FCC y Chelverton y de Jean Nouvel para la asociación de comerciantes de la zona centro. Ese es el presupuesto estimado que ha costado plasmar en la impresionante imagen del recinto de congresos y su otra ala, la comercial, el diseño ideado por Bofill y Portela para el nuevo Palexco. La aportación del Ayuntamiento en este recinto asciende a 1,8 millones de euros, a cambio de una sala de exposiciones que servirá para reemplazar la que antes ocupaba la Estación Marítima. Estará situada en la primera planta y contará con accesos directos desde la calle y el aparcamiento. Su emplazamiento permitirá contemplar toda la bahía coruñesa. La empresa concesionaria habrá de revertir en concepto de canon a la Autoridad Portuaria una cantidad cercana a los 180.000 euros. Tres plantas, dos edificios y toda suerte de servicios comprimidos en esa superficie que comprende un perímetro estimado de seiscientos metros. Fiel a su estilo sobrio y sencillo, a César Portela no le ha costado trabado reducir a cuatro el número de materiales empleados en la construcción de la estructura del edificio. Los elegidos son el hormigón, el acero, el cristal y la madera. Mención aparte merece esta última. Se trata de tablados que responden al exótico nombre de xatoba. «Se trata de un tipo de madera especial, que no está tratada. La idea de los diseñadores es que vaya envejeciendo con el paso de los años, como si se tratara de un pantalán convencional», explican los responsables de la obra, de la empresa Necso. El grueso de esa madera se ha situado en la terraza de la primera planta y el usuario tiene la sensación de estar paseando por un muelle, con los tableros crujiendo al paso del peatón. Por lo que se refiere a la cuarcita, un material irregular que asemeja un paisaje marino, se han empleado en el centro de congresos de Palexco un total de 17.000 unidades. En los momentos de máxima intensidad, la empresa constructora movilizó a más de trescientos trabajadores de todas las especialidades. Ayer, aún quedaban más de ciento cincuenta dando los últimos retoques a la construcción del nuevo recinto de congresos. El proyecto inicial contemplaba la excavación de un aparcamiento de dos plantas. Finalmente, las 460 plazas de estacionamiento disponibles se han concentrado en un único sótano. Con todo, Necso ha removido más de 82.000 metros cúbicos de tierras, escolleras e incluso metales del viejo muelle de hierro para ofrecer una base sólida al edificio que confiere una imagen especial a la fachada marítima coruñesa. Uno de los elementos definitorios del nuevo edificio será el cristal. La nueva fachada exterior estará formada por placas transparentes tratadas especialmente para facilitar la visión desde el interior y ensombrecerla desde fuera el recinto. De la misma manera, tampoco transmitirán el calor para evitar incomodidades a los usuarios de la infaestructura durante los meses de verano. En total, serán más de ocho mil los metros cuadrados que formarán la estampa externa del edificio. Pese a la aparente solidez del edificio, lo cierto es que los trabajos de construcción de Alas de gaviota han provocado un auténtico hito en la ingeniería. El nuevo palacio de congresos se sostiene sobre mil pilotes, sin una cimentación convencional como la de cualquier otro edificio en tierra firme. La causa radica en la especial configuración del subsuelo en el que se levanta la edificación. En cualquier caso, Necso ha tenido que emplear más de cincuenta mil metros cúbicos de hormigón para afirmar las paredes de inmueble. Si el cristal confiere una imagen especial al acabado, uno de los elementos que trascienden a simple vista es la cubierta. El sello especial de Bofill, similar a otras dos cubiertas instaladas en Barcelona, ha absorbido prácticamente la mitad del presupuesto. «Parece una actuación sencilla, pero hay más de seiscientos planos de detalle para colocar el techo del palacio de congresos. Y casi el doble para el recinto comercial», afirmó José Luis Romero, jefe de obra de Necso. Su armazón son las 2.400 toneladas de acero que le dan la estampa singular. En Palexco, no falta de nada, Los asientos tienen hasta calefacción individual. En total, el auditorio principal dispone de 1.600 plazas, mientras que una sala más pequeña tiene capacidad para otras seiscientas. En las plantas superiores, la empresa concesionaria dispondrá de otra serie de salas modificables con paneles que podrán utilizarse en función de los congresistas movilizados por cada reunión, hasta un máximo de 500. Dos palcos vip completan la dotación de la sala principal.