HERCULÍNEAS | O |

23 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PAPAGAYO es un agujero hacia el centro de la tierra que se le hubiera quedado pequeño incluso a Julio Verne. En Punta Langosteira se van a echar tantas toneladas de hormigón y escombros como para alfombrar media Galicia. En O Parrote podremos ver desde la semana que viene una exposición de animales prehistóricos procedentes de Mongolia que harían las delicias de Spielberg para un hipotético Parque Jurásico 400 . La Antártida se deshiela y nos dicen que el nivel de agua va a subir tanto que los Cantones van a ser casi como los canales de Venecia. Incluso un experto jura que el cambio climático ha provocado un ascenso de la temperatura del agua en el Orzán y Riazor. Se ve que era más teórico que empirista, porque esa premisa sigue siendo utópica: no hay quien meta un pie en el agua de las playas coruñesas sin arriesgarse a un caso de hipotermia. Viene esto a cuento porque el Puerto ha decidido plantar unos escuálidos arbolitos en el entorno del nuevo palacio de congresos que abre sus puertas la próxima semana con el fin de «humanizar» el entorno de cemento y cristal. A ver si crecen pronto para dar sombra a los automovilistas que sufrirán los atascos más pronto que tarde. francisco.espineira@lavoz.es