Crónica | Una «animalada» de referéndum En un colegio prohibieron la entrada con mascotas. En A Palloza un can dejó un excremento en medio de sala y «Moncho es mucho» votó escoltado por su perro «Mai»
21 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La oficina municipal de información al consumidor de A Palloza se vistió el domingo de colegio electoral. A las once de la mañana una mujer acompañada por su perro acudió a depositar su papeleta en la urna. Allí quedó el sobre con su voto. Pero el can también quiso depositar lo suyo. Plantó un notable excremento en medio del vestíbulo. Se desconoce si fue un acto de protesta -tipo performance contemporánea- del anarquista cadelo o si fue simple necesidad física. «Me encontré en el hall con un montón de papeletas sobre el suelo. Así que pregunté a los de la otra mesa que qué pasaba, y fue cuando me contaron que estaban tapando una caca de perro», cuenta uno de los vocales. Hubo movilización general entre los presentes. La presidenta de la mesa preguntó a la policía nacional qué hacer en un caso así. La solución, en el teléfono de incidencias de la junta electoral. «Allí le contestaron que ya enviarían a alguien para limpiarlo y lo cierto es que no mostraron ningún asombro por lo ocurrido, como si fuese algo habitual», prosigue el vocal. La sorpresa llegó cuando asomó a la plaza de A Palloza, con sirena incluida, un vehículo del 080. Dos bomberos entraron en la sala armados con sus palas. Tras analizar la situación, decidieron que no eran necesarias las mangueras. «Tuvimos que desalojar el colegio durante cinco minutos para que pudieran trabajar. No sé cómo lo limpiaron, pero la verdad es que quedó perfecto», añade un testigo de la escatológica anécdota. Pero no en todos los colegios había pista libre para los canes. En el centro de votación de Elviña había que dejar a la mascota en la puerta, excepto si se trataba de los lazarillos que guían a los invidentes. Otro votante que se acercó a las urnas flanqueado por su mascota fue el alcalde de Sada, el ex popular Ramón Rodríguez Ares. Moncho es mucho puso el sobre en la ranura ante la atenta mirada de su perro Mai .