Una boda de primera plana

A CORUÑA

Reportaje | Una invitación original Luis y Gabriela querían algo original para anunciar a sus amigos que se casaban y eligieron un diseño que simula una página de La Voz

19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

A Gabriela y Luis les llegó el flechazo en una sala de aeropuerto hace dos años. Ahora, han decidido casarse el próximo mes de abril y, de la misma forma que su historia tiene un toque de originalidad, a los dos se les ocurrió que la manera de comunicarlo a los amigos tenía que ser muy peculiar. Por eso, con la ayuda de la hermana de Luis, diseñaron una invitación curiosa. Eligieron la maquetación, el diseño y el tipo de letra de La Voz de Galicia e insertaron sus caras sonrientes en una estampa inolvidable: la 69, de sociedad. Allí contaron su historia. Que tampoco tiene desperdicio. A Luis -«vivo del aire», le gusta decir a este ingeniero vinculado al sector eólico- se le cruzó en su vida Gabriela hace dos años. Ella había venido a A Coruña invitada por una amiga casada con un coruñés y radicada aquí desde meses atrás. Gabriela, dicharachera, jovial y extrovertida, conoció pronto a Luis. Su relación era una bella amistad que dio un paso más el día que la brasileña, de 25 años, tuvo que hacer las maletas. «Era el 18 de agosto», recuerda Luis. «Se le acababa la estancia y la fui a llevar a Santiago al aeropuerto. Cuando despegó su avión, se me cruzó el cable y tomé el siguiente», relata. Gabriela añade: «Yo estaba ya en la sala de embarque, ya había sellado el pasaporte y quedaban apenas diez minutos para que saliera mi vuelo para Río de Janeiro. De repente, recibí una llamada de mi amiga en el móvil, que me decía que no cogiera el avión por nada del mundo». A Luis le dio tiempo a llegar por los pelos. En el control de pasaportes se encontró con dos policías nacionales y los dos eran gallegos. «A uno, que era de Ares, le dije que Gabriela no se podía ir, que una hermana había tenido un accidente y estaba gravísima. Al principio, me miró extrañado, pero luego se portó con nosotros de forma extraordinaria y nos ayudó en todo», dice. Ya juntos, Luis y Gabriela se establecieron en A Coruña. Ella estudia para higienista dental y en apenas dos meses se darán el «sí, quiero» en el salón capitular del Ayuntamiento. Que sean muy felices.