HERCULÍNEAS | O |
14 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.RESULTA QUE nos hemos gastado una pila de millones de las antiguas pesetas en colocar en la autopista y en la autovía unos paneles gigantes, ni siquiera bonitos, que, a lo que parece, sólo sirven para mandar mensajes fijos del tipo «lo importante es regresar» o que invitan al automovilista a ponerse el cinturón o a olvidarse del móvil. Yo, ingenuo usuario de la autovía y autopista con cierta frecuencia, he llegado a la conclusión que esos elementos son inservibles. O, siendo generosos, están muy mal utilizados. Porque se supone que el apellido de esos paneles es «informativos». Y, repito, en mi experiencia de los últimos meses no avisan de nada. Yo he visto nevar y granizar hasta el punto de dejar impracticable la autovía en Aranga, he visto accidentes y atascos kilómetricos que atrapan a los conductores en colas embudo de las que no hay escapatoria. Y he visto obras señalizadas a menos de doscientos metros y aderezadas con una coreografía de luces -fundamentalmente de frenos e intermitentes- que acaba con algún estruendo en forma de accidente. Por eso, una humilde petición a la Dirección General de Tráfico: que los paneles nos digan que hay una vía cortada o dónde hay una alternativa. francisco.espineira@lavoz.es