Descubren un edificio al limpiar la maleza del pazo de Correa

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: KOPA

Las obras de rehabilitación de la casa solariega finalizarán este año También se localizó un lavadero, una fuente y un galpón ocultos por la tierra

12 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l pazo de Correa se ha convertido en una auténtica caja de sorpresas para los alumnos de la escuela taller de Culleredo encargados de su reconstrucción. La maleza y la tierra que cubrían la mayor parte de la finca también ocultaban otros secretos en forma de construcciones, que han ido sacando a la luz en las últimas semanas. «En ningunha das fotos aparecía esta casa porque estaba oculta polas árbores e por un metro e medio de terra. Polo momento, o único que poidemos facer é limpiala, xa que, como non sabiamos que existía, a súa reconstrucción non entra neste proxecto», justificó el concejal de Formación, Narciso Marzoa. Se cree que este inmueble -de unos 150 metros cuadrados- era la antigua casa que ocupaban los guardeses del pazo, ya que en una esquina todavía hay señales de lo que pudo ser una cocina, además de una estancia que podría estar dedicada al ganado. Pero esta construcción no ha sido la única que ha aparecido al limpiar la parcela. A pocos metros de ella hay una enorme lavadero -«no que debían de vir a lavar todos os veciños da zona», explica Marzoa-, que tiene a su lado una fuente y un pequeño inmueble semiderruido donde, posiblemente, se debía dejar la ropa a secar, además de guardar los cubos y bañeras. De lo que sí se tenía una cierta idea era de un galpón cercano al pazo, aunque, en un principio se pensó que era allí donde vivían los guardeses. «Aquí debían de gardar os carros e o material para coidar o xardín. Ademais, como Correa era un armador, tamén atopamos unhas anclas e material de barcos», dice Pablo Bello, aparejador encargado del proyecto de rehabilitación del pazo de Correa. Esta construcción sí ha sido reformada por los alumnos, que han comenzado allí sus prácticas colocando una nueva cubierta, puertas y ventanas, además de repicar las paredes y reconstruir una que estaba medio caída. «Aproveitamos para que comenzaran aquí a facer as prácticas e así contamos cun edificio no que tamén podemos impartir a teoría sin ter que salir fóra do recinto», recordó Javier López, director de obra. Escuela taller En total, en la reconstrucción del pazo de Correa trabajan 48 chavales -hay dos chicas-, de entre 18 y 23 años, que se dividen en cuatro categorías: carpinteros, jardineros, canteros y albañiles. Por el momento, los trabajos avanzan a buen ritmo y, además de limpiar toda la maleza de la finca -«ao principio tivemos que traballar entre silvas», recuerdan-, ya se han echado las placas sobre los pisos del inmueble principal, además de construir las paredes. «Temos ata decembro para construir a casa, porque é a data que está fixada pola Xunta para financiar a escola taller. Nun principio ían ser dous anos de obra e 60 rapaces, e o final o período é dun ano e medio e só 48 chavales. Unha vez que rematemos co pazo, a nosa intención é facer un proxecto para tamén reformar a casa dos guardeses e o lavadoiro», manifestó Narciso Marzoa. Poda El gobierno local, y los propios responsables de la obra quieren aclarar que en la finca no se ha talado ningún árbol indiscriminadamente. Sólo se han tirado cuatro eucaliptos, cuyas raíces estaban destruyendo varios muros. Al resto de las especies se les han cortado las ramas, puesto que llevaban casi treinta años sin podarse y su gran altura impedía que entrase la claridad a la finca, además de que favorecían la creación de maleza.