Los Carmelitas estrenarán una nueva iglesia en O Castrillón

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

El templo dará servicio a los 16.000 vecinos del barrio Granito pulido, madera y cristal son los materiales utilizados en el edificio, situado entre las calles La Merced y Antonio Ríos

08 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ún no hay fecha fijada, pero muy pronto la nueva iglesia parroquial Santa Teresa de Jesús de los Carmelitas Descalzos abrirá sus puertas en el barrio de O Castrillón, entre las calles La Merced y Antonio Ríos. Se trata de un edificio diseñado por el arquitecto Juan José González-Cebrián que renovará la imagen de la parroquia: moderno, de líneas sencillas y rectas y construido con materiales nobles como la madera y el granito pulido. El párroco, Juan José Díaz, asegura que se trata de una obra que sorprenderá a los fieles: «Sé que están muy impacientes por entrar, pero sólo faltan algunos flecos para la inauguración. Hubo un pequeño retraso en la apertura debido a las fiestas de Navidad, pero pronto empezaremos a oficiar las misas», explica. En la planta sótano están ubicadas las dependencias parroquiales, el salón de conferencias y los salones de la catequesis. En la baja, la iglesia. Los dos pisos superiores son para las viviendas de los cuatro religiosos y, más arriba, una terraza para paseos y meditación. Lo que más va a sorprender a los feligreses cuando entren en el edificio será, según Juan José Díaz, la forma en la que está distribuida la iglesia: frente a la entrada está el altar, iluminado por un lucernario y rodeado en tres de sus flancos por los bancos de madera oscura que ocuparán los fieles. A un lado, está la pila bautismal, el confesionario y una capilla penitencial. Antiguo colegio Sobre las imágenes, el párroco explica que son de estilo «clásico-moderno, pero no simbólico, para que la gente pueda reconocer a los santos». Así, poco ha quedado del antiguo colegio de los Carmelitas, solamente el solar en el que actualmente la constructora San José también levanta varios bloques de edificios. «La cesión de los terrenos nos permitió renovar las dependencias, que estaban muy deterioradas. Nos hemos quedado en el barrio, que ya es algo importante, y también creo que hemos contribuido a su mejora», asegura el padre Juan José Díaz. Antiguamente, en el solar había un convento de Las Carmelitas Descalzas y sobre 1962 pasó a los padres Carmelitas, que lo transformaron en colegio, dado que en el barrio no había escuela. En 1997 la Consellería de Educación propuso su cierre, ya que en la zona había suficiente oferta educativa y en los Carmelitas faltaban alumnos. «Aprovechamos la aprobación del plan de urbanismo en la ciudad para presentar nuestra propuesta de transformación de la zona, ya que el colegio no iba a tener utilidad. Nos dieron el visto bueno al proyecto y ahora tenemos una iglesia nueva para servir, de forma más cómoda a cerca de 16.000 personas», concluye el párroco.