Reportaje | Toponimia urbana El Ventorrillo es un barrio coruñés, pero también un mesón gaditano, un barrio cántabro o un paraje de la sierra del Guadarrama
13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Ventorrillo tiene tocayos. Uno andaluz, otro murciano, un tercero cántabro, otro madrileño y otro manchego. Y en la Red, en la página web de la asociación vecinal del Ventorrillo coruñés, conviven los seis. Una venta es, según el diccionario, una posada situada en un terreno despoblado para hospedaje de los viajeros. Ventorro es su diminutivo. Y ventorrillo es, a su vez, el diminutivo de ventorro, aunque también puede aludir a una casa donde se sirven comidas en las afueras de los pueblos. Situada, por tanto, en lugares de tránsito de viandantes, como los antiguos caminos reales. Lenguados y manzanilla En uno de ellos apareció, a mediados del siglo XIX, el Ventorrillo gaditano, donde se comían lenguados, langostinos y tortillas de camarones regados con manzanilla y acompañados por los lamentos del cante flamenco. Hoy se alza en su lugar el mesón El Ventorrillo del Chato. Otro mesón de nombre Ventorrillo sirve en Madrid los platos típicos murcianos. El topónimo cántabro también nació de un camino real a mediados del siglo XVIII, al amparo de la garganta del río Besaya. Hoy, en este barrio del ayuntamiento de Pesquera están siendo recuperados los viejos edificios surgidos al paso del camino y que a duras penas se mantenían en pie. Ganadería y alpinismo El Ventorrillo es también el nombre de una ganadería taurina y de una finca asentada en Los Yebenes, en la provincia de Toledo. Y, un poco más al norte, el nombre evoca a uno de los parajes más emblemáticos de la sierra del Guadarrama: en El Ventorrillo nació a finales del siglo XIX la sede de la Institución Libre de Enseñanza y, en 1906, el Club Alpino Español. Desde enero de este año, 80.000 internautas se han acercado a través de una página web al Ventorrillo coruñés y a los otros ventorrillos que también aparecen explicados en la Red. El interés por conocer los orígenes de esta denominación no se queda dentro de las fronteras españolas ya que los internautas lo visitan desde países tan lejanos como Estados Unidos, Francia o Argentina. Quizás por la gran presencia de emigrantes españoles y, sobre todo gallegos, en esas latitudes.