Condenada por comprar con una fotocopia falsa de un DNI

La Voz S.?B. | A CORUÑA

A CORUÑA

23 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La sección quinta de la Audiencia Provincial ha condenado a Emma V.F. por un delito de falsificación de documento privado y otro de estafa continuada. El tribunal le ha impuesto una multa de 540 euros por el primero y de un año y diez meses de prisión por el segundo, aunque ha aplicado para determinar la pena la eximente incompleta de anomalía psíquica -la acusada sufre cleptomanía, lo que altera su voluntad- y la atenuante de haber reparado el daño causado. Los jueces la absolvieron de la falta de apropiación indebida que se le imputaba. Según recoge la sentencia, en una fecha no precisada, pero posterior a diciembre de 1997, la procesada se apoderó de la fotocopia de un carné de identidad perteneciente a otra mujer. Al parecer, lo cogió en unas oficinas en las que trabajaba aprovechando que se estaba haciendo una mudanza. Fotocopias unidas Emma V.F. manipuló el documento y fotocopió sólo el anverso. Después, lo unió al reverso, también fotocopiado, del DNI de otra persona con objeto de darle una apariencia lo más creíble posible. Con él logró contratar, el 19 de diciembre de 1998, una tarjeta de un centro comercial coruñés a nombre de la titular del documento cuya copia había sustraído de las oficinas. Para evitar ser descubierta, facilitó un número de cuenta bancaria ficticio. El centro comercial le expidió la tarjeta y con ella comenzó a realizar compras. Entre los meses de enero y junio de 1999 adquirió artículos y pagó por servicios por un importe total de 722 euros. Así, en enero y febrero usó la tarjeta para pagar casi 100 euros en una peluquería. Lo mismo hizo en una perfumería, donde hizo compras por 152 euros. En un establecimiento de artículos deportivos adquirió una pelota de baloncesto por 27 euros y en una tienda de fotografía realizó dos operaciones por valor de 45. Con la tarjeta también compró prendas de ropa en dos comercios en los que se gastó 90 y 60 euros, respectivamente. Para terminar, adquirió un artículo en una tienda de telefonía con un importe de 3,5 euros y llenó el carro de la compra en un supermercado en el que la cuenta ascendió a 135 euros. Un cheque para el banco Según recoge el fallo de la Audiencia, el banco en el que fueron cargadas las operaciones de compra realizadas por Emma V.F. a nombre de otra titular, renunció a ejercer acciones penales y civiles ya que la acusada abonó el dinero estafado a través de un cheque. El tribunal ha confirmado la condena impuesta por el Juzgado de lo Penal número 4 y ha desestimado el recurso interpuesto por Emma V.F. Según los jueces, el hecho de que la falsificación fuese burda no la exime del delito cometido.