Agua para el recuerdo

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

Reportaje La asociación vecinal pide que se reconozca el valor histórico de los manantiales

22 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?s la cuna de Pucho Boedo, de las verbenas más famosas de la provincia y de las fuentes que abastecieron de agua a la ciudad cuando la canalización del servicio era una utopía. El barrio del Ventorrillo tiene historia y sus vecinos quieren conservarla. Para ello empiezan por reivindicar el valor etnográfico y sentimental de dos de los manantiales más importantes de la zona. Hasta la fuente de Cances (situada entre este lugar y A Silva) peregrinaban las aguaderas de principios de siglo para recoger el agua que, según decían, era la más pura de toda la zona. Su fama llegaba a todos los rincones de la provincia y pasar por ella para refrescarse era casi una obligación. El vicepresidente de la asociación de vecinos del Ventorrillo, Manuel Amado, asegura que incluso hoy en día no es raro ver a la gente llenando enormes garrafas para llevárselas después en coche a sus casas. La fuente conserva sus tres caños «con una presión de agua enorme, como el primer día» y el proyecto de mejora del entorno (el Ayuntamiento destina a las obras 60.250 euros) le devolverá el papel predominante que tuvo en su momento para los vecinos de toda la comarca. Muy cerca de allí, a escasos metros, nació Pucho Boedo y debutó como cantante. «La zona es cuna de grandes músicos y aficionados a la música. De hecho, A Silva y Cances rivalizaban por tener las mejores fiestas y las mejores verbenas», explica Manuel Amado. Y eso que la distancia entre los dos lugares era de 250 metros. Más abajo, en lo que hoy es la avenida de Finisterre, se conserva una fuente que da nombre al núcleo de población de Fontenova. Está flanqueada por viviendas destartaladas que recuerdan otras épocas, las de los primeros años del siglo XX, cuando los coruñeses y los vecinos del antiguo ayuntamiento de Oza (antes de anexionarse al de A Coruña) dependían en buena medida de esta fuente. La asociación pide ahora al Ayuntamiento que reconozca el valor, si no artístico al menos sentimental, de estas dos construcciones con la instalación de una placa y el adecentamiento de su entorno y que se respete su ubicación y estructura con la construcción de la Tercera Ronda.