BNG y PSOE pidieron sin éxito que se aplazara la votación La oposición cree que el puesto se saca a concurso «con nombre y apellidos»
16 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El único punto aprobado por unanimidad en el pleno celebrado ayer en Sada fue el cambio de la tasa de la escuela infantil municipal y el respaldo a hacer las gestiones necesarias para lograr una nueva guardería, que permitiría atender la gran demanda de plazas que existe. El resto de asuntos fueron más controvertidos. La oposición reclamó que quedara sobre la mesa la modificación del cuadro de personal para crear la plaza de arquitecto, un asunto llevado con carácter de urgencia al pleno. La edil de Réxime Interior, María del Mar Fernández Linares, reiteró la necesidad de cubrir ese puesto. «No merece la pena discutir con ustedes porque el final de ustedes siempre será el no», indicó a la vez que defendió la legalidad en el proceso de selección. El BNG consideró que con esta decisión se cometieron cinco irregularidades y vinculó, al igual que el grupo mixto y PSOE, la aprobación de la plaza a que el gobierno local quiere poner en el puesto a alguien de su máxima confianza. «No voy a colaborar en sacar una plaza con nombres y apellidos», dijo el portavoz socialista, Manuel Paz Leis. Además, se cuestionó que se optara por el método del concurso y no de oposición para cubrir este puesto. Los otros dos puntos del orden del día estuvieron relacionados con cuestiones urbanísticas y la oposición estuvo dividida, frente a la clara negativa del BNG y PSOE, los dos ediles de ASU y URG respaldaron las actuaciones, relacionadas con dos promociones de viviendas, que cuentan con el visto bueno del gobierno local. La primera que se debatió fue un estudio detalle en República Argentina, para la que el BNG consideraba necesario contar con una autorización previa de la Xunta, al estar próxima al pazo de Santa María. Respecto a una redistribución de viviendas en Souto, el BNG defendió que se rehabilite y quede para uso público la conocida como casa de Xorxento, cuestión que rechazó el ejecutivo local, quien estima que el inmueble es irrecuperable.