Crónica | Inversiones en Galicia Anxo Quintana y Gaspar Llamazares pasaron ayer por el hotel Zénit, pero ni se cruzaron ni airearon en exceso sus diferencias acerca de los Presupuestos
12 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Misma ciudad: A Coruña. Mismo hotel: el Zénit. Mismo orden del día: Presupuestos y Prestige. Misma conclusión sobre el naufragio del petrolero: pocos avances desde hace dos años. Aquí se acaban -por lo menos hasta mañana- las coincidencias. Cuando Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida, entró en el salón Lugo del hotel, ya hacía más de una hora que Anxo Quintana, portavoz nacional del BNG, había abandonado el vecino salón Ourense en dirección a Cariño y Cedeira. En el aire quedaba un amago de fuego cruzado que en ningún momento llegó a estallar. El motivo: las enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado que el BNG presentó y anteayer IU (junto con el PSOE y Esquerra Republicana) echó atrás en el Congreso. «No Senado non lles vai servir [al PSOE] a maioría que lles dan IU e ERC», advertía Quintana sin alzar mucho la voz. «Seguiremos negociando los presupuestos y esperamos que el BNG se incorpore a la negociación», invitaba Llamazares en tono diplomático. Hoy, misma ciudad: Santiago. Mismo lugar: plaza de la Quintana. Misma causa: manifestación de Nunca Máis por el segundo aniversario del 13-N. Falta por saber si las agendas de Quintana y Llamazares seguirán siendo paralelas o llegarán a cruzarse.