El grupo prepara un homenaje a las víctimas del franquismo Buscará alternativas para intentar forzar la renovación en el callejero de la ciudad
09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Recogida de información, preparación de un homenaje para las víctimas de la dictadura y propuestas para el cambio del nomenclátor franquista del callejero serán las tres líneas principales de actuación de la recién constituida Comisión Coruñesa pola Memoria Histórica, que ayer celebró su primera asamblea, en la que participaron unas setenta personas. El conductor del acto, el sociólogo y concejal nacionalista Manuel Monge, cuestionó que desde el gobierno local se rechazara el cambio en las calles en aras de «manter a convivencia ca ditadura» y criticó que bajo el epígrafe de transición modélica se permita que sigan «esquecidas 30.000 persoas nas fosas», de las que dijo 236 fueron en la comarca coruñesa. No hubo un gran debate sobre qué hacer con los enterramientos comunes de los paseados y se remarcó ante todo la necesidad de homenajear a las víctimas que todavía quedan de aquella época y conseguir toda la información de ellas antes de que por ley de vida se pierda. La mayoría de intervenciones estuvieron relacionadas con que se conserve en calles y estatuas el nombre de fascistas y represores. «Que se manteña supón unha división e un insulto», destacó un participante. Hubo diversas propuestas, desde concentraciones en María Pita, la colocación de placas de los antiguos nombres de las calles debajo de las actuales, la instalación de carteles explicando la biografía de personas como Juan Canalejo, Primo de Rivera, General Mola o Millán Astray; e incluso lo que se denominó como via-crucis da vergonza , una ruta por las calles cuyo nombre se pretende variar. Como ejemplo a seguir se puso a Sada y a su anterior gobierno, y se reclamó recuperar para patrimonio público el pazo de Meirás y la casa Cornide.