El velero alemán Roald Amundsen atracó ayer por la mañana en el muelle del Este en una parada técnica. El majestuoso navío, que se dirige a Lisboa y Santa Cruz de Tenerife, se ha detenido en A Coruña para incorporar una cadena del ancla, que ha sido fabricada por la empresa R. Trillo. El velero, de dos palos y cincuenta metros de eslora, permanecerá tres días en la ciudad. Según explicó su primer oficial, el barco fue construido en 1950, para dar servicios de apoyo logístico a la Armada de guerra de la extinta República Democrática de Alemania. En los años noventa, tras la reunificación de los dos estados germanos, el Roald Amundsen fue convertido en el hermoso velero que es hoy en día. En la actualidad, pertenece a una asociación sin ánimo de lucro, que lo utiliza como buque escuela para jóvenes marinos. Tiene una capacidad total para 48 personas, aunque en esta travesía sólo viajan 18 tripulantes.