La respuesta

A CORUÑA

HERCULÍNEAS | O |

22 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

HOY hace un mes recibí tu correo y es hora de responder. Habías leído aquella columna sobre las vidas segadas por 420 euros ahí, camino de la plaza das Conchiñas, «tan cerca de mi propia casa», dices. Escribes de ese abuelo que conoces, de su familia preocupada por una nieta que antes de nacer «todo eran problemas» y en cuanto vio la luz todo se arregló. Y pides ¡nada menos! respuestas, apoyo para las jóvenes que van a segar vidas que llevan dentro. Pensé en Aurora contando cómo había abortado su madre: «Y a mí me gustaría tener un hermano, no ser hija única»; pensé en una cena de Francisco Vázquez con treinta periodistas coruñeses en la que el alcalde argumentó que ésta era una cuestión científica -ahí hay una vida- y no religiosa; pensé en la libertad de elección que pide Bardem-Sampedro en Mar adentro para decidir sobre su vida, la misma libertad que el no nacido pide, sin voz, para vivir; pensé en García-Sabell en el Paraninfo de la Universidad citando a San Juan de la Cruz: «Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor». Siento no tener otras razones, pero no encuentro palabras para contar el cariño con el que mujeres como Ana miman a su niña meses antes de que nazca. Siempre, la respuesta está en el amor. manuel.rodriguez@lavoz.es