HERCULÍNEAS | O |
16 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA CASA del cura de las Capuchinas. ¿La conocen?, ¿no? Mala suerte, se ha esfumado. Ah, ¿usted sí la conoció? ¿Y está al tanto de que ha sido demolida, bueno desmontada, con sumo cuidado ¿? Bueno, al fin y al cabo, sólo se trata de una casa. Hay millones de casas. Casi tantas como hormigas. Ah, ¿qué tenía un gran valor patrimonial? Descuide, será rehabilitada, «piedra a piedra» (sic). Lo prometido es deuda. Ah, que usted no se fía, claro, porque conoce la historia del molino del Agra, y ahí están, sus pedruscos, en el parque de Santa Margarita, cubiertos de verdín, como unas piedras sin historia, de tercera división. No se moleste. ¿Le gusta la lectura?, ¿sí? ¿y ha leído lo último del Colegio de Arquitectos, A Coruña: Arquitectura desaparecida? Pues tampoco es para ponerse así. Menudo berrinche. Consuélese, al y fin al cabo, si todo sale bien, bueno, mal, podrá completar su biblioteca. No, no me lo diga, se lo digo yo. Ahí va el título de un previsible próximo volumen: A Coruña: Arquitectura desaparecida (edición ampliada y mejorada). ¿Que no tiene mucho tiempo para leer? Descuide, será un manual ilustrado: a saber, el Hotel Atlantic, la Casa Gótica del Parrote, el asilo de Adelaida Muro. ¿Seguimos..? laureano.lopez@lavoz.es