El impulso del Gobierno al matrimonio homosexual le dio juego «Mi padre me llamó ayer y me dijo: 'Monchiño, ya no eres raro'», confesó
02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?s un torbellino lingüístico. No hay quien lo pare. Durante la función Cosas mía s, Moncho Borrajo no dio ni un respiro al público. Por su boca salieron mil chascarrillos y vilipendios, algunos ya manidos, pero que siguen provocando la carcajada sonora. Volvió a fustigar a los políticos, sin distinguir entre derecha, centro o izquierda. Ésta es una prueba: «Aunque el alcalde y Fraga no vengan [al Coliseo] da igual, porque los dinosaurios no pueden venir». Ahí queda otra: «Voy a hablar en castellano por si hay gente de la Xunta que no entiende el gallego normal». La de ayer fue la segunda escala de la gira del humorista en A Coruña este año. La primera es reciente, pues data de julio, cuando realizó varias funciones en el Rosalía. En el Coliseo, aforado con telones para la ocasión, se reprodujo el clima caluroso que suele presidir sus encuentros con el público local, que agotó las 3.000 localidades. Y, además, la actualidad cambió el guión. La aprobación del anteproyecto del matrimonio entre homosexuales le dio mucho juego: «Ahora, como nos podemos casar, los del Vaticano se quieren venir a Compostela», espetó. Muy celebrado fue el comentario referido a su progenitor: «Mi padre me llamó ayer y me dijo: 'Monchiño, ya no eres raro'».