El pulso de la ciudad La joven actriz Sara Casasnovas forma parte de la familia de la cantante en la serie «A miña sogra e mais eu». Una nueva tuna de veteranos busca músicos cuarentones
21 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l lunes por la noche, como miles y miles de gallegos, no me perdí el estreno televisivo de la serie A miña sogra e mais eu , la producción de Voz Audiovisual. Tenía ganas de ver el debut en una serie de Ana Kiro , a la que este verano no se le vio nada por Mera porque estaba grabando. Ana está espléndida en su papel de suegra y en el de abuela, pero lo que más me llamó la atención fue Carol, la nieta de la cantante en la ficción. Ayer por la mañana llamé al director de la serie, Quico Cadaval , que acababa de recibir los primeros, y buenos, datos de audiencia, y le pregunté por ella. «É moi nova e vai ser unha gran actriz», comentó. No pude esperar más y, por la tarde, quedé con el descubrimiento. Se llama Sara Casasnovas , como el centro hípico de Amancio Ortega , pero todo junto. Primer papel de aúpa Dicen que no hay una segunda oportunidad para una primera impresión y, de primeras, Sara no se parece mucho a la Carol de la pequeña pantalla. «Tengo 20 años y para la serie me alisan el pelo, porque mi personaje tiene 17», explicó sonriente. Habla con desparpajo. «Nací en Ourense. Después viví en Marbella, en Corcubión, en A Coruña, en Madrid y, ahora, de nuevo en A Coruña», relató tras quitarse el chupa chups de la boca. Son 20 añitos muy viajados. En su primera etapa coruñesa estudió arte dramático con Santiago Fernández y Manuel Lourenzo en la escuela Casahamlet. Sobre su papel y sobre la serie habla maravillas: «Ana Kiro es una abuela estupenda, encantadora y el ambiente en el rodaje es fenomenal». Es su segundo trabajo televisivo, el primero fue un papelito en un capítulo de El Comisario en el que hacía de actriz porno. «No me desnudé ni nada», aclaró un poco ruborizada. El lunes por la noche no se despegó de la Televisión de Galicia, y sacó conclusiones positivas. «Me vi mejor de lo que esperaba». Ahí la tienen. Sonríe al futuro. En busca de tuno s ?or ahora son 19, pero pretenden que el grupo tenga cuarenta músicos. Cuentan con el respaldo del Ayuntamiento y no tienen prisa para presentarse en público. «Vamos con calma. El primer concierto podría ser en diciembre, enero, febrero...», comentó el entrañable detective Napoleón , impulsor de la denominada Cuarentuna de Veteranos del Distrito Universitario de A Coruña. Para entrar a formar parte del grupo hace falta cantar o tocar algún instrumento con cierto nivel interpretativo. «Lo que más necesitamos son bandurrias, mandolinas y laúdes», explicó el presidente del colectivo, que tiene claro el perfil de los nuevos componentes. «No quiero caras serias. Prefiero una persona que no toque demasiado bien, pero tenga sentido del humor, que al revés». Los interesados, que deberán pasar un sencillo examen de ingreso, pueden apuntarse en el 981 235 836. ?e la zona del Agra do Orzán es el joven pintor coruñés Manuel Suárez Casal que, hasta el 29 de septiembre, expone en el Casino del Atlántico. Presenta una serie de musas de gran tamaño y distintos bodegones. «Siempre pinto figuras femeninas», afirmó. Empezó como tantos otros, colgando sus obras en pubs como el Tranvía, el Café de Macondo o el Picasso, pero este año ya expuso en salas grandes como la biblioteca González Garcés, dentro de ciclo que promueve la Xunta de Galicia, y ahora en el Casino. «Hay que empezar por abajo», sentenció este amante de los pintores clásicos.