EL OBELISCO | O |
30 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.SIEMPRE tendremos el consuelo de que dentro de mil años el programa de fiestas haya cambiado. Lo de menos es que no estaremos para disfrutarlo. Lo harán los hijos de los hijos de los hijos de los hijos de nuestros hijos. Probablemente tampoco haya unanimidad sobre si se ha acertado o no con el programa. Pero siempre les quedará San Juan, la auténtica fiesta, porque sale del alma.