El pulso de la ciudad Pese al décimo puesto de su marido, Chuny Bermúdez de Castro, en los Juegos, Lola, su mujer, siguió con emoción y alegría el periplo olímpico a través de Internet
28 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Chuny Bermúdez de Castro, uno de nuestros deportistas más internacionales, compite en Atenas en la modalidad de vela. Ayer terminó su periplo en los Juegos Olímpicos con un décimo puesto, a tan sólo tres puntos de conseguir diploma olímpico. Estos días de competición han sido exigentes para el deportista, pero no navegaba solo. Su mujer, Lola, lo seguía a través de Internet durante todas las pruebas desde su casa en Cecebre. Lola confiesa que siguió la andadura de su marido con «muchos nervios» y está muy orgullosa de que Chuny haya llegado a los Juegos de Atenas. Su mujer es su primera fan, y también se encargó de guardarle todos los recortes de prensa donde salía el regatista. Pero no es su única fan. Su hija Lola, que pronto tendrá un hermanito, también animó a su papá desde la distancia. Nervios A pesar del nerviosismo de cada prueba, Lola reconoce que el verdadero sufrimiento lo pasó en el Mundial, en el que Chuny consiguió el pasaporte para Atenas. Por cierto, el deportista lleva en Grecia desde el comienzo de los Juegos. «La ceremonia de apertura fue uno de los momentos más emocionantes», según Lola. Su regreso a España se producirá, probablemente «mañana o pasado». La tecnología permitió que el deportista no estuviera solo en ninguna de sus travesías olímpicas. Creador genia l Antonio Granados es uno de nuestros visitantes más ilustres en la época veraniega. Andaluz de nacimiento y venezolano de adopción, este profesor de dibujo artístico viene todos los años a la ciudad para visitar a sus muchos amigos coruñeses. Ha publicado varios libros, y su último relato El capitán Felipe de A Coruña es otro de sus particulares homenajes a la ciudad. Mis dibujos de cama es el título de una colección de obras que acaba de editarse en un libro. El artista ha reunido en este volumen sus últimas creaciones. Qué envidi a La verdad es que me ha entrado bastante hambre sólo de ver cómo se divierten los niños de Sada. No, no es que quiera comérmelos. Lo que sí me tomaría a gusto es un buen tazón de chocolate con churros como los que salen en la imagen. La fiesta ha sido bautizada como Cadiño, en homenaje al hombre que durante tantos años participó en su organización, Eduardo Guillén Vila, que tampoco esta vez faltó a su cita con ella.