Sólo en 1992 se registró un índice similar de precipitaciones en el período estival por excelencia En enero hubo más días con chubascos, pero de menor intensidad que en las últimas semanas
25 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?o pasará a la historia como el de mayor llegada de turistas, y sí se recordará, tanto por coruñeses como por visitantes, como el mal agosto de un año en general seco. Todavía no se ha despedido pero ya es el mes de húmedo récord: ni siquiera en abril aguas mil llovió tanto como en las últimas tres semanas. Los datos, facilitados por el servicio Meteogalicia a partir de la información recogida en la estación meteorológica de Mabegondo, en el municipio de Abegondo, confirman que el octavo mes del año es, por ahora, el más lluvioso del 2004 en la comarca coruñesa. Hasta ayer, en doce de los veintinco días de agosto se registraron precipitaciones y el total acumulado es ya de 87 litros por metro cuadrado. En enero cayó agua más veces, hubo dieciocho jornadas de chubascos, pero en el total de sus 31 días se juntaron 75 litros. Un poco más sumó abril, 77 litros, que se equipara a agosto en cuanto a días de lluvia, doce, y a mayo, que se cerró con 65 litros en la cuenta final de precipitaciones. Las nubes descargaron en más ocasiones en marzo, pero con menor intensidad: llovió en quince jornadas pero sólo se acumularon 44 litros por metro cuadrado. Sequía en julio y febrero Por contra, los meses más secos del año fueron julio y, atención, febrero. Apenas un litro de agua los separa, ya que en el segundo mes del año se registraron 20 litros por metro cuadrado y el pasado se marcaron 19. En mitad de la tabla se queda junio, con 31 litros por metro cuadrado de precipitaciones acumuladas y sólo cinco jornadas lluviosas, las mismas que febrero y julio. A pesar de las ganas con las que han caído los aguaceros en las dos últimas semanas, de seguir así el 2004 será un año atípico en estos lares por su escasez pluviométrica. De hecho, hasta ahora sólo ha llovido en 84 de las 238 hojas que ya han caído del calendario. Es decir, toca salir con el paraguas una de cada tres mañanas.