HERCULÍNEAS | O |

17 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

QUÉ DETALLAZO el de la compañía Iberia. Ya podían otros tomar ejemplo de su extrema generosidad con la ciudad y sus visitantes. Esto es mojarse y lo demás son cuentos de Blancanieves y los siete enanitos. No digo que esté mal un concierto de Los Pecos. Al fin y al cabo, hay que darle de comer a todo el mundo. Y Los Pecos tienen su público. También la requetebatalla naval y la feria de artesanos, pero la verdad es que ya se venía echando en falta un poco de imaginación en el programa de fiestas. Ahora veo a la hostelería local frotarse las manos. Todo se lo debemos a Iberia. Porque batallas navales las hay en todas partes (bueno, me parece que en Teruel no) y seguro que Los Pecos también sacan tajada en Alcorcón. En cambio, lo que nos ha regalado Iberia es un espectáculo único en el mundo. Sólo un pero: alguien debería ampliar el aforo de Alvedro. Así más público podría contemplar a gusto cómo los aviones no despegan. Es tal el éxito de su iniciativa que yo, si fuera alcalde de la ciudad, no dudaba en fichar de pregonero al director de esta bendita compañía. Gracias, Iberia. Muchísimas gracias. Va a ser muy difícil que los coruñeses olvidemos todo lo que estás haciendo por esta ciudad. laureano.lopez@lavoz.es