La sala de cine se mantendrá, aunque con sustanciales mejoras para albergar los espectáculos musicales y teatrales que protagonizarán las temporadas del Colón. Una de las actuaciones es la ampliación del escenario y del foso para los músicos, así como la instalación de una concha que permita una mejor calidad de sonido. Aunque el aforo pasa de las 1.363 localidades de antes a 941, las butacas serán más confortables y ocuparán la parte central de la platea. El vestíbulo tendrá la misma capacidad que el interior, los camerinos se modernizarán y habrá accesos para personas discapacitadas. El Colón tendrá, además, su propio museo, en el que se está previsto incorporar las viejas cristaleras de las puertas y el antiguo proyector de cine y el panel de control eléctrico.