El pulso de la ciudad Los jóvenes de la Ruta Quetzal visitaron la Domus como homenaje a los niños coruñeses que hace doscientos años portaron a América la vacuna de la viruela
26 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La que organiza cada año Miguel de la Quadra Salcedo, y la que hace justo doscientos años promovió Balmis con destino a América se encontraron en la Domus. Dos siglos atrás fueron 22 niños coruñeses los que llevaron la vacuna de la viruela a las colonias de ultramar y, ayer, cuatrocientos muchachos de medio mundo descubrieron unas placas en recuerdo de aquella aventura filantrópica. Entre los expedicionarios de la Ruta Quetzal hay ocho coruñeses, Rebeca , Elena , Adriana, Iris, Francisco , Xabier , Beatriz y Cristina , a los que sus familiares esperaban en la Domus. Hubo muchos abrazos. En la ruta también participa Chucho Garrido , un entrañable coruñés que desde hace 15 años colabora con Miguel de la Quadra. «En esta ocasión me encargué de organizar la parte gallega de la ruta», me comentó en el denominado balcón de Balmis. Ahí los tienen. En casa. El año que viene el viaje será Rumbo a la isla de Robinson Crusoe . «Cuando empezamos a promover el Día de los Abuelos intentamos alejarlo de cualquier componente comercial. A lo mejor nos equivocamos», dijo en Radio Voz Ángel García , presidente y fundador de Mensajeros de la Paz y premio Príncipe de Asturias de la concordia. Esta fecha no goza de la popularidad de las jornadas dedicadas a la madre o al padre, pero es cierto que cada año se celebran más actos como homenaje a los abuelos. Uno de ellos tuvo lugar ayer en el centro cívico de Os Mallos con la participación de decenas de niños que confeccionaron un enorme mural con frases dedicadas a sus abueletes. Al final les cantaron la canción de Cuéntame cómo te ha ido... Seguro que a los que participan en la Ruta Quetzal y a los abuelos de los niños que crearon el mural les vendría muy bien una visita al centro que inauguró la coruñesa Irene Pardo Pardo . Se trata de la Podoclínica Coruña, situada en el número 7 de la plaza de Pontevedra. «Nos ocupamos de cualquier patología relacionada con el pie», comentó la ilusionada emprendedora.