Reportaje | El Colegio de Farmacéuticos presenta el manual «Nutrición y salud ósea»
28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?o se trata de quedarse en los huesos, sino de no quedarse sin ellos. Ése es el mensaje básico del manual divulgativo Nutrición y salud ósea , el primero editado en España en un lenguaje semiaccesible -que no semidesnatado- sobre la buena vida del esqueleto. Ayer, fue presentado en el Colegio de Farmacéuticos. «Con los huesos pasa como con los ahorros, hay que almacenar para cuando haga falta», describió José Mataix, coordinador del libro editado por el Instituto Omega 3 de la Fundación Puleva y la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas. Si la vida caduca y la piel tiene efecto memoria, los huesos llega un momento -los años ponen la fecha- en que inician una cuenta atrás. De ahí la importancia de dotarlos de los minerales necesarios para que no se troncen en plena edad activa. Como siempre, más vale prevenir una enfermedad que se calcula afecta al 20% de la población -aplastantemente femenina- y que pone en riesgo de sufrir una fractura a dos de cada cinco mujeres mayores de 50 años. «La osteoporosis no tiene nada de benigna -consideró Mataix- es verdad que no mata, pero quita mucha vida porque lleva a la inmovilidad». Además, y a diferencia de otros males, la nutrición sí tiene mucho que ver. El buen comer se trata, no obstante, de una medida a aplicar desde ya, un arma para antes de que aparezca una enfermedad, que, más pronto que tarde, siempre acaba por llegar. Para retrasarlo, hay que tener cuidado con lo que se lleva uno a la boca desde niños. «Más del 90% de los adolescentes gallegos no toman las cantidades recomendadas de calcio», alertó Mataix, a pesar de pertenecer a una comunidad con tradición láctea, donde no hay seguro de sol -aunque este año no lo parezca- y donde el clima lluvioso es la excusa perfecta para el sedentarismo. Insistió el especialista en que ahí están los pilares para no perder la verticalidad, en una buena alimentación y la práctica de ejercicio. La primera, la dieta, ha de ser «adecuada, variada, completa y acertada», lo que significa no exagerar tópicos: «El calcio es fundamental, pero no hay que olvidar otros minerales, como el magnesio o el cinc», dijo. Y para la segunda receta, el deporte, el nutricionista también aclaró cosas: «No se arregla con irse de escaparates a la calle Real». Como alternativa, otras fórmulas posibles: media hora caminando «al ritmo de la fatiguilla» y hacer como si el ascensor siempre estuviese estropeado.