Crónica | Infraestructuras
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?uentan los vecinos de Cillobre, en Culleredo, que disponen de un parque de atracciones de lo más natural. Sólo basta con intentar cruzar en automóvil la calle Aián, para comprobar que se sienten los mismos bamboleos que si se hubiera subido a una montaña rusa o a un toro mecánico. «Cuando vas en coche no hay manera de esquivar los baches, porque están por todos los sitios y, ni con los mejores amortiguadores, logras librarte del consiguiente balanceo», explica un residente. Al parecer, esta vía -en la que residen cerca de una decena de familias- es muy transitada por los pescadores y cazadores que se dirigen al río Valiñas. Sin embargo, el Ayuntamiento de Culleredo aún no ha decidido arreglarla. «Nos dicen que todavía no la han asfaltado porque están esperando a colocar el alcantarillado, porque sino, luego, habría que volver a levantarla. Pero ya llevamos más de tres años esperando, y seguimos en las mismas», argumenta un vecino. Solución Como solución provisional, los afectados sugieren al gobierno local que eche gravilla o rellene los baches para nivelar el terreno, «porque en invierno esto es un barrizal y es imposible cruzar la calle a pie. Incluso algún vecino ha echado algo de tierra, pero, cuando llueve, se convierte en lama», explican. Mientras esperan una respuesta del Ayuntamiento de Culleredo, los residentes han decidido rebautizar la calle con el nombre de Intransitable, ya que tiene «todos los socavones del mundo».