Aquí no hay quien pierda

Laureano López
Laureano López A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: CÉSAR QUIAN

Crónica | Las reacciones en los cuarteles generales de los partidos Lo que es pinchar, pincharon, sobre todo tortilla y empanada. Nadie se apuntó al carro de los derrotados en una noche «light» donde flotó el olímpico lema «Lo importante es participar»

14 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?Oé, oé, oé, oé». Ruge la afición, perdón, la militancia del PSOE. Son las 22.20 horas del domingo en la Casa del Pueblo, calle General Sanjurjo, ironías de la vida. En ausencia de Francisco Vázquez, actúa de barítono Javier Losada: «Y el BNG ha perdido 9 puntos (finalmente serían 8)». Es el éxtapsis. El anuncio del batacazo nacionalista actúa como revulsivo en las filas socialistas, «oé, oé, oé, oé», de las que apenas salen tímidos aplausos cuando el líder socialista hace referencia al «estancamiento» del PP. «Los coruñeses hemos respondido con un triunfo. Somos la primera fuerza. Esto es una ola imparable que se verá en las autonómicas». Losada profetiza con la camisa arremangada bajo la réplica warholiana de Pablo Iglesias. Cardador, Marón, Barcón, Moinelo y Lareo comparten su euforia. En el bar contiguo al pequeño auditorio -no le venía mal una mano de pintura, y algo más, a esta Casa del Pueblo- las bandejas están huérfanas de pinchos. «Es que ya nos lo hemos comido», se disculpa un militante. «Terra única» en el BNG En eso están, en dar cuenta de los pinchos, los simpatizantes nacionalistas que en un número cercano a cien se concentran en los bajos del Hotel Plaza a las 22.40 horas. Esperábamos un funeral y nos encontramos con una romería. «Eles verán, dicían que iban arrasar e xa ves». Habla Enrique Tello, portavoz municipal con polo verde Green Coast y bolsa al hombro, sobre las declaraciones previas de Losada. Agua, mencía (marca Terra única, presume Tello) y ribeiro para pasar el trago. «Puido ser unha debacle, pero temos a Camilo (Camilo Nogueira, número 3 de Galeusca) e o obxectivo está cumprido». Lo dice Manuel Monge, concejal nacionalista. De pronto, decenas de bocas piden silencio, «chiss, chiss». Algo gordo debe de estar pasando. «Calade, calade, que non se escoita». Todos miran a una pantalla de televisión. Será la esperada intervención de Camilo Nogueira. Pues no, el que habla es ¡Manuel Fraga! Sigue la fiesta nacionalista. Alguien da cuenta del retroceso bloqueiro en la ciudad y se encuentra con el ya mítico «iso non é extrapolable» como única respuesta. Lomo popular Son las 23.00 horas y toca girar visita al PP. ¿Estarán en el Playa Club los derrotados? Parece que tampoco, a juzgar por las caras. De las bandejas apenas asoman unas lonchas de lomo ibérico y eso que el aparato aún no ha llegado. «Están en la sede, pero vienen en un momentito. ¿Que por qué no estamos tristes?, pues porque ganamos. Este resultado lo firma hasta Mariano (Mariano Rajoy)». O sea, que también aquí hay ambiente de victoria. A lo mejor es porque la fiesta está regada con vino tinto de unas Bodegas Victorianas que suenan a cualquier cosa a gallegas. El cansancio hace mella en el personal, de domingo riguroso. Muchos no esperarán a la llegada de sus líderes, puede que influenciados por el holocausto de los pinchitos. En la pantalla gigante aparece ZP. Un pepero toma nota y cambia inmediatamente de canal. Irrumpe la película de la semana: La hora de la araña, protagonizada por Morgan Freeman, «que es casi tan buen actor como Rodríguez Zapatero. Lo dice un cinéfilo». Con carné del PP, para ser más exactos.