Un divorcio de 50 centímetros

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

Análisis | Razones y sinrazones de un traslado polémico en Elviña Medio metro de altura en la entreplanta del mercado provisional enfrenta a 23 comerciantes con el gobierno municipal

02 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l Ayuntamiento no tiene el visto bueno de todos los placeros del mercado de Elviña para realizar la reforma de las instalaciones. Un grupo de 23 comerciantes se oponen al proyecto. ¿Por qué decidió el Ayuntamiento reformar el mercado de Elviña? Las actuales instalaciones tienen casi 30 años y fueron diseñadas como un centro de congresos y exposiciones. Poco después de su inauguración, el Ayuntamiento acondicionó el edificio para acoger temporalmente a los placeros de Monelos, que continúan allí después de tanto tiempo. La mayoría de los placeros asegura que la plaza se ha quedado obsoleta. Necesita un lavado de cara, sobre todo de cara a captar clientela de los nuevos barrios próximos a Elviña. ¿Qué pasará con la actividad comercial? Las instalaciones actuales van a ser demolidas para construir en el solar otro edificio en el que también habrá un centro comercial. Durante su construcción, que durará entre un año y medio y dos años, los comerciantes seguirán atendiendo a sus clientes en una nave provisional en el bulevar de la avenida Salvador de Madariaga. El traslado de los puestos se realizará entre los días 5 y 8. El 9 comenzará la actividad. 3 ¿Por qué hay dos grupos de comerciantes enfrentados? Las rivalidades comenzaron hace casi 5 años, cuando se planteó la necesidad de reformar las instalaciones. Los enfrentamientos surgieron dentro del seno de la asociación de comerciantes. Un grupo de ellos se escindió, se ligó al sindicato UGT y denunció supuestas ilegalidades en la gestión de la agrupación. Se constituyeron en la asociación de vendedores autónomos del mercado de Elviña. Consideraron como una traición el hecho de que propusieran un plan al Ayuntamiento para la privatización del mercado. Esas rencillas continúan hasta hoy en día y, en algunos casos, se han convertido en ataques personales. El 40% de los 118 puestos están desocupados. Sólo continúan abiertos 65 y, de estos, 63 tienen la intención de regresar a las instalaciones una vez reformadas. ¿Qué lleva a 23 placeros a protagonizar un encierro? Los 23 comerciantes de la asociación ligada a UGT no están de acuerdo con el proyecto elegido por el Ayuntamiento. Después de varios intentos de negociación, la asociación de vendedores autónomos decidió iniciar medidas de presión para que el gobierno municipal atienda sus reivindicaciones. Comenzaron a manifestarse el pasado 3 de mayo delante del palacio de María Pita (las repiten todos los lunes) y casi a diario en una de las puertas de acceso de la plaza de abastos. Solicitaron varias entrevistas con el alcalde y el día 1 de junio fueron recibidos por la edil de Infraestructuras, Mar Barcón. Los comerciantes subieron el grado de presión al gobierno municipal con el encierro indefinido que iniciaron el 26 de mayo. A día de hoy continúan durmiendo en el vestíbulo del mercado. ¿Qué reivindican los placeros disidentes? Sus principales quejas se centran en las condiciones en que harán el regreso al mercado definitivo una vez que esté construido. En una carta remitida al primer teniente de alcalde, Javier Losada, la asociación de vendedores autónomos solicitan que todos los concesionarios sean ubicados en la planta baja, en un lugar preferente, tal y como había prometido el concejal en un escrito remitido a cada uno de los placeros. Los 23 comerciantes también solicitan que se respete la superficie y características de los puestos, así como los importes que actualmente se abonan por la concesión de los puestos. (Entre 120 euros y casi 400 euros cada tres meses). También reivindican que el mercado provisional se adapte a cada concesionario. ¿Cuál es la postura del Ayuntamiento? Las concejalas Mar Barcón y María José Cebreiro se han encargado de atender las demandas de los placeros. Las dos han asegurado que el proyecto del mercado se planteó el pasado mes de octubre «como una negociación» y que hace dos meses, aproximadamente, los 23 placeros plantearon condiciones innegociables. El Ayuntamiento dio su brazo a torcer y propuso subir la altura de la entreplanta 70 centímetros de los 120 proyectados. Los comerciantes rechazaron la propuesta porque desean estar a ras de suelo, como el centro comercial. Es decir, que reclaman que se suba 50 centímetros más. ¿Cómo será el mercado definitivo? Bigmall Ibérica hace las obras. El nuevo edificio, que iba a ocupar 2.000 metros cuadrados, será ampliado en un lateral. Los placeros estarán ubicados en una entreplanta y en puestos con ventanales a la calle González Garcés. La entrada principal a las instalaciones será por un callejón interior entre Salvador de Madariaga y la calle de la biblioteca.