El edificio de Panaderas 12 puede presumir de firma. Luce la del arquitecto coruñés Faustino Domínguez, uno de los grandes autores de finales del siglo XIX. La estructura original del inmueble ha sido ligeramente alterada con el paso del tiempo. Por ejemplo, tal y como relata la propia María Casares en sus memorias, el jardín de su infancia ha sido «amputado». La casa conserva, eso sí, sus dimensiones originales: bajo (en el que hasta hace unos meses se mantuvo abierta una droguería), tres plantas y una terraza que da al jardín. Según el proyecto diseñado por el Ayuntamiento, que invertirá 363.123 euros en las obras, la planta baja se destinará a sala de exposiciones y salón de actos, además de contar con un pequeño vestíbulo para la recepción. El primer piso estará dedicado a recuperar la memoria del republicanismo coruñés, con apartados especiales sobre sus conexiones con este movimiento político en el resto de Galicia y España. La segunda planta será la que se centre en la estirpe de los Casares, y en ella se tratará de recrear la atmósfera de la residencia familiar antes de 1936. Por último, el tercer nivel estará destinado a oficinas y sala de reuniones. El Ayuntamiento ya ha completado la primera fase de los trabajos, con el vaciado completo del inmueble, y prevé rematar la obra en el 2005.