El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
CRÍTICA MUSICAL | O |
01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DENOSTADA zarzuela, como bien dice Rafa Banús en sus oportunas notas al programa, que sólo encuentra su hueco en las programaciones en ocasiones festivas. Ahora se trata de llevar una selección de obras de Bretón, Chapí y Guridi, entre otros, a Alemania, donde lo español gusta tanto porque allí no existen prejuicios, y un poco también porque estas músicas, para aquellas gentes, tienen el encanto de lo exótico, como para nosotros pueden tenerlo el sonido de unos tambores nigerianos; antes de viajar a Colonia, los programas se ensayan con el público de casa. Siempre que se le niega a la zarzuela su calidad se suele apelar a lo rancio de una buena parte de los libretos, como si la mayoría de los de ópera los hubieran escrito Hoffmansthal, Zweig o Boito. Entre La Favorita de Donizetti y la Francisquita , puestas en un escenario, en igualdad de condiciones, habría por lo menos empate, sólo si se jugara en casa; fuera ganaría siempre la exquisita partitura de Vives. Cuando le toca el turno a la zarzuela, se suele correr el peligro de caer en el desmelene, la lectura racial y un poco charanguera. Víctor Pablo, más sobrio y contenido que en otras ocasiones con estas músicas, optó por ejemplo por destacar la elegancia que hay en el Chueca de Agua, azucarillos y aguardiente , que dicho así parece una cosa vulgar, pero no lo es: lo popular cobra vida a través de un tratamiento orquestal rico, sugerente, audaz en ocasiones; o en el delicado Nocturno madrileño de Sorozábal. Para los fragmentos confiados a los cantantes se contó con la siempre segura soprano María José Moreno y un barítono, José Julián Frontal, que convence más por las intenciones que por sus limitados medios canoros. Moreno, en cambio, poseedora de una voz bellísima, una afinación perfecta y un magnífico dominio de las agilidades, se mostró como la intérprete inteligente y sutil que es. Ambos estuvieron mejor en sus respectivas romanzas que en unos dúos a los que les faltó intensidad, arrojo y emoción. Soberbia respuesta orquestal, con una Sinfónica que se maneja con la misma seguridad por todos los repertorios, y a la que se le auguran nuevos éxitos en su próxima visita germana. El público lo pasó en grande con un repertorio que, pese a quien le pese, es el propio, el que nuestros mayores llevan en el corazón. Palacio de la Ópera, 29 de abril. Sinfónica de Galicia. Víctor Pablo, director. María José Moreno, soprano. José J. Frontal, barítono. Gala de zarzuela.