González Pascual

ÁNGEL PADÍN

A CORUÑA

HERCULÍNEAS | O |

26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA MUESTRA retrospectiva en la galería de Ana Vilaseco nos trae el recuerdo y el arte de Alejandro González Pascual, uno de los pintores coruñeses que surgieron a la popularidad cuando en 1948 otros jóvenes (José María Labra, Antonio Tenreiro y Lago Rivera) se atrevieron a exponer sus obras en la galería que Julio Ponte Canosa abrió en la Librería Lino Pérez, en la calle Real. Fue toda una provocación, pues los arriesgados artistas ofrecieron al aficionado una forma de pintar que se apartaba de los cánones pictóricos de la época. A los tres aludidos (que alcanzarían pasado el tiempo merecida fama en la pintura española) se unieron después Abelenda, Gerardo Porto, Villar Chao, Camilo José Cela y por supuesto Alejandro González Pascual. (José María Kaydeda sorprendería asimismo con un nacimiento surrealista que fue objeto de críticas feroces y admiraciones eternas, es decir, con división de opiniones). Vuelve pues a nuestra admiración González Pascual. A quienes lo conocimos y admiramos nos ha causado viva satisfacción, ya que su ciudad natal recuerda a un pintor dotado de una magistral vocación para el arte y de una maestría que sólo su humildad relegó a puestos que no merecía. Hoy esta muestra nos lo devuelve para seguir admirándolo.