Los expertos creen que en una dieta sana también puede haber «fast food»
22 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La calidad de la dieta de hoy en día es mucho mejor que hace 30 años. Las comidas han mejorado en cuanto al aporte de proteínas pero su equilibrio es menor, al menos eso es lo que opina Consuelo López Nomdedeu, profesora de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto Carlos III, especialista en Educación Nutricional y Salud Pública. Según esta especialista, el ritmo de vida de la mayoría de las personas apenas les dejan tiempo para disfrutar de la buena mesa y mucho menos para preparar una comida rica y equilibrada. De ahí la espectacular proliferación de los establecimientos de comida rápida. Platos artesanales Sin embargo, la comida rápida puede ser deliciosa y nutritiva, además de estar hecha artesanalmente, como por ejemplo los pinchos en España, los tacos mexicanos, las pizzas italianas o el kebab, originario de Oriente Medio. La doctora Almudena Moreno asegura que la mayoría de la gente abusa de alimentos concentrados, refinados y llenos de productos químicos. Por eso, además de prescindir de carnes y pescados a cualquier edad, aconseja consumir alimentos ecológicos, frutas y verduras crudas, en proporción adecuada, cereales integrales, grasas vegetales sin abusar y aceite de oliva. Según ella, comiendo de esta forma disminuirían las enfermedades del sistema circulatorio y los cánceres, así como los accidentes cerebro vasculares, primera causa de muerte en España. Moreno no aconseja a nadie lanzarse a una dieta exclusivamente vegetariana sin una formación sólida. En el polo opuesto están las personas que cuidan mucho más su alimentación. Y si comer mal puede derivar en numerosas patologías, preocuparse en exceso de la dieta puede llegar al extremo de neurotizar a la gente e incluso enfermarla. Es el caso de los ortoréxicos, bautizados por el médico Steven Bratman, afectados de un trastorno que los hace obsesionarse por la comida sana.