Crónica | Delito de lesiones
25 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Todo empezó con una partida de cartas y acabó en juego revuelto. La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña acaba de pronunciarse sobre un incidente ocurrido hace ahora algo más de cinco años y medio. Alrededor de las cinco y media de la tarde del 15 de noviembre de 1998, Miguel Suárez Calviño se encontraba en un establecimiento de Oza dos Ríos llamado Bar Checho jugando una partida de cartas con otros vecinos. Uno de ellos, Manuel Barros Suárez, empezó a sospechar que Miguel Suárez hacía trampas. Lo acusó de mirarle a hurtadillas los naipes y le reprochó que le descubriese el juego, algo que el aludido negó. La advertencia inicial pasó a palabras mayores y Manuel Barros comenzó a proferir insultos. Casi al mismo tiempo saltó sobre su contrincante en la partida y le propinó un fuerte puñetazo en el lado izquierdo de la cara. El golpe le causó heridas que necesitaron de puntos de sutura y tardaron en curar unos diez días, aunque las lesiones no le impidieron realizar sus ocupaciones habituales durante ese tiempo. De la pelea le quedó como recuerdo una pequeña cicatriz en la ceja izquierda que, sin embargo, no le ha causado ningún perjuicio estético. Nuevo fallo El Juzgado de lo Penal número uno de A Coruña absolvió a Manuel Barros del delito de lesiones cuando la denuncia de Miguel Suárez lo sentó en el banquillo de los acusados. Pero la víctima, disconforme con el fallo, recurrió y ahora los magistrados de la Audiencia han revocado la sentencia inicial y han dictado otra en su lugar. El agresor, el que había acusado a su compañero de mesa de hacer trampas, tendrá que indemnizarle con el pago de 601 euros. Además, habrá de abonar una multa de otros 360.