Monte Alto recordó a sus víctimas

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

Crónica | Víctimas del terrorismo Los vecinos rememoran el atentado terrorista en el que hace 30 años murió en Madrid un joven matrimonio coruñés

13 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l barrio de Monte Alto vivió hace treinta años una gran tragedia que, con el último atentado terrorista en Madrid, ha vuelto a la memoria de muchos. Baldomero Barral y su esposa María José Pérez disfrutaban de unos días de vacaciones en la «gran ciudad» cuando entraron en la cafetería Rolando, muy cerca de la Puerta del Sol. Allí, ese 13 de septiembre de 1974, les sorprendió una fuerte explosión que les produjo la muerte. ETA había puesto bombas en el local, muy frecuentado por policías debido a su proximidad con la Dirección General de Seguridad. Tragedia en Monte Alto El suceso cayó como un jarro de agua fría en el barrio de Monte Alto, donde el matrimonio era muy conocido. Regentaba una confitería que había conseguido sacar adelante con mucho trabajo. «Les ocurrió aquello cuando empezaban a disfrutar de la vida», recuerda Dolores Díaz. Esta vecina vive justo enfrente del local donde estaba la antigua pastelería y asegura que fue una conmoción que todavía recuerda: «A mi nunca se me borró el rostro de los dos. Siempre les compraba los bollos para mis hijos antes de llevarlos al colegio», explica. Su marido, Ángel Rodríguez, dice que lo peor de aquel atentado terrorista fue que dejó dos huérfanos. «Fue un golpe horrible, pero creo que no tiene comparación con lo que ha ocurrido estos días», dice. Dolores y Ángel estuvieron en la concentración contra la violencia que colapsó el centro de A Coruña el pasado viernes por la tarde, «algo que en 1974 era impensable». De hecho, los que vivieron aquellos días no se podían imaginar la respuesta ciudadana que los golpes terroristas tendrían años después. «Entonces no había esta unidad y no se sabía si uno podía salir o no a la calle. De hecho, casi no se conocía ni lo que era ETA», explica Eugenia Rodríguez. Esta vecina de Monte Alto y su marido Jesús aseguran que la respuesta de los coruñeses contra el atentado terrorista de Madrid fue admirable: «Creo que nadie se quedó en casa».