Reportaje | Una familia colombiana se apunta a clases de gallego Sol Peláez llegó sola a Galicia desde Colombia. Primero a Lugo y después a Betanzos. Hoy, seis años después, sólo le falta el dominio del idioma para considerarse integrada del todo
12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?a situación económica y laboral de su país la asfixiaba. Y echó a correr. Dejó allí a sus dos hijos y, animada por una amiga, llegó a Lugo. Allí trabajó de todo, pero «no me encontraba y, por eso, me vine a Betanzos», cuenta Sol Peláez, colombiana afincada en el municipio que, después de trabajar en un centro de planchado en Arteixo, encontró empleo en una cafetería de los soportales. De sus inicios han pasado ya seis años y un proceso de reagrupación familiar que, con los papeles en regla, le permitió traerse a Betanzos a Jonathan y Lina María. Los tres, plenamente integrados, reconocen que les falta algo para sentirse totalmente a gusto. Un curso convocado por el área de Normalización Lingüística del Ayuntamiento les dará la oportunidad de quitarse esa espinita. «Empezamos los tres el día 22 -explica Sol- porque nos gusta el idioma y también porque nos abre puertas, sobre todo a mis hijos para los trabajos». Sol llegará algo aprendida a las sesiones de iniciación a la lengua gallega. «Sé decir 'aínda', 'poquiño' y, también, 'quérote moito, meu amor'. Ahora queremos aprender a decir 'graciñas'».