EL OBELISCO | O |
12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.DE LA PLAZA de Orense a María Pita a A Coruña no le cabía ayer el dolor en el pecho. La ciudad se echó a la calle, su calle, nuestra calle. Porque la calle es de los ciudadanos, y no de los que siembran el terror. Miles de coruñeses gritaron en silencio su espanto por las 199 voces silenciadas por la barbarie terrorista. A Coruña no se calló ni se callará. Siempre plantará cara a los asesinos.