Crónica | Juicio por lesiones en la Audiencia J.F.F. lanzó un vaso a un joven a la cara porque pensó que tenía navaja; la víctima dice que sólo discutían por pagar un vino
10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Los hechos sucedieron el 11 de mayo del 2001. Según la versión de los denunciantes, aún no habían dado las doce de la noche y J.F.F. tomaba unas copas con un amigo en el bar Frankfurt, en la calle Orzán, cuando entraron dos muchachos. Les invitaron a tomar un vino, pero a la hora de pagar, se negaron a abonar el importe de la consumición. Empezaron a discutir y pronto se llegó a los puños. J.F.F. lanzó un vaso a la cara de uno de los jóvenes. Le alcanzó en un ojo, del que ha perdido la visión. El fiscal pide para él una indemnización de 30.300 euros por las secuelas. Para el muchacho que lo acompañaba, que recibió varios cortes, solicita una compensación de 300 euros. La pena a la que se enfrenta J.F.F. es de nueve años de cárcel. Para defenderse La versión del acusado es muy distinta. Ayer, en el juicio celebrado en la sección quinta de la Audiencia Provincial de A Coruña, no negó haber dado algún puñetazo y haber tirado un vaso, pero aseguró que lo hizo sólo para defenderse. Al parecer, él estaba con dos amigos «hablando de pesca» en el bar cuando entraron los dos jóvenes y se sentaron en una mesa cercana a ellos. Ambos, según declaró J.F.F., se acercaron a uno de sus amigos para pedirle que les pagase una suma de dinero que les debía, a lo que el aludido les contestó que sólo llevaba encima «mil y pico pesetas». Golpes Según explicó el denunciado, abofetearon a su amigo y después volvieron a sentarse en su mesa. Al rato, regresaron y comenzaron a golpearle de nuevo, por lo que J.F.F. intentó mediar en la refriega para evitar que la pelea fuese a más. «Vi que uno metía la mano en el bolsillo y como tenía miedo de que sacase una navaja, cogí un vaso y se lo tiré», afirmó el acusado. En su testimonio, éste alegó ante el juez que justo antes de producirse el incidente oyó cómo unos clientes del bar decían que los jóvenes solían llevar navaja encima.