Nacho Duato se siente coruñés

El pulso de la ciudad El director de la Compañía Nacional de Danza recuerda su vinculación familiar con A Coruña. No cuajó la nieve en la ciudad, pero la calle Real se alfombró de granizo


«Mi madre, María Encina Barcia Salorio , nació en la Coruña. Durante su infancia se trasladó a Valencia, donde mi abuelo ocupó una cátedra en la Universidad. Mis abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, y hasta siete generaciones por parte de madre, son todos de ahí», me comentó el director artístico de la Compañía Nacional de Danza, Nacho Duato . Para su carné de identidad Juan Ignacio Duato Barcia , medio coruñés. Resulta difícil ponerse en contacto con el bailarín. La semana pasada actuó en Luxemburgo y ayer partió en dirección a Hong Kong, esa ciudad que le gusta tanto a Vázquez.Nacho estuvo muy unido a su abuelo, Juan José Barcia Goyanes , pionero de la neurocirugía en España, fallecido hace poco, y que fue el patriarca de una saga de siete generaciones de médicos, todo un récord. Lo cierto es que si juntásemos a todos los Barcia, los Salorio y los Goyanes no cabrían en el Coliseo. Días atrás, en la cafetería Abuín, Santos Goyanes también me comentó que Duato era su primo. «Siempre mantuve contacto con mis tías, sobre todo con Joaquina, madre del catedrático de Oftalmología Manuel Sánchez Salorio, y también con Felisa, madre de Demetrio Pita, también catedrático en Barcelona. Por cierto, mi abuelo Juan José era nieto de Barcia Caballero, poeta y catedrático de Anatomía», resumió intentando no perderse entre tanta cátedra. Me cuenta que, para su desgracia, no tiene ninguna propiedad en A Coruña, pero se siente muy gallego y coruñés. «LLevo sangre gallega en mis venas y estoy muy orgulloso de ello», sentenció. Historias de Barajas De nuevo tropecé con el frío. Con lo bien que se está en la redacción. En la Fundación Barrié tenía una cita con el violinista húngaro Zoltán Lantos y los miembros de su exclusivo grupo. En el hall del edificio del Cantón, una veintena de jóvenes esperaban la clase de violín del maestro. Todo estaba organizado, todo menos Barajas. «No salió el avión de Madrid y los músicos están tirados en el aeropuerto. La clase se aplaza hasta mañana, por hoy, de doce a dos», explicó Suzana Mihalic . A la salida me encontré con María del Carmen Colmeiro , presidenta de Cruz Roja. Estaba indignada porque el martes estuvo horas tirada en Barajas. «Fue una vergüenza», sentenció. Cogí un taxi, que sí salió, y volví a la redacción cargado de historias de aeropuertos.En el aula de cultura de Caixa Galicia se presentó el patronato que lleva el nombre del que fue jefe de Estado entre 1931 y 1936. En el acto intervinieron, entre otros, José Luis Casa Sánchez y Francisco Durán Alcalá , asesor y presidente, respectivamente, del patronato.«Pablo, que nieva en Monte Alto», decía una oyente de Radio Voz, excitada, a las diez y media de la mañana. Hacia allí se fue el fotógrafo corriendo. La anónima se había hecho demasiadas ilusiones ópticas, porque más que nieve, de lo que se trataba era de aguanieve. Sí granizó y con fuerza, en toda la ciudad. Y ya que el fotógrafo pasaba por allí, disparó su objetivo sobre una calle Real más blanca que casi nunca. Realmente, se cubrió de una alfombra real.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Nacho Duato se siente coruñés