La concejala Mar encuentra barco

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

JOSÉ MANUEL CASAL

Crónica | Singladura burocrática El Ayuntamiento aceptó la donación del «Corpiño de Muxía» cuando ya estaba en el desguace, pero finalmente será el pesquero que adorne Lavedra

23 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Tocado, pero no hundido, quedó el Ayuntamiento el 13 de enero cuando horas después de aceptar la donación del Corpiño de Muxía se enteró de que el pesquero estaba siendo desguazado en Cabana. «Ya le hemos pasado la motosierra», se sorprendió Manuel Suárez, propietario del astillero triturador. «Os do Concello tardaron moito. Para poder faenar co novo barco tiñamos que desfacernos do vello», justificó el dueño de la embarcación destinada a ocupar en la avenida de Alfonso Molina el lugar del Pepe Golán , destrozado por un coche el 12 de octubre. Desde el astillero se advirtió también que el Corpiño de Muxía presentaba «cinco cortes» que le impedían viajar por mar e incluso por tierra. Tocado en la línea de flotación de su orgullo, el gobierno local anunció que buscaría un relevo con urgencia. Seis empresas ofrecieron otros tantos sustitutos a la mañana siguiente. Pero, finalmente, el Ayuntamiento decidió volver sobre sus pasos. Envió unos técnicos a Cabana. Estudiaron el estado del barco y concluyeron que su traslado aún era posible. «Es más, que esté cortado nos facilitará su colocación en Lavedra», asegura la concejala encargada del asunto, Mar Barcón. Pero la singladura burocrática continúa. Resta que Capitanía Marítima dé los permisos necesarios para que el Corpiño de Muxía luzca al fin tipiño junto a la L de quita y pon. Cuando sea concedido, el pesquero vendrá por carretera para atracar en un jardín y pescar miradas de automovilistas.